Bitcóin superó los $59 000: en dos horas, el mercado absorbió $4 mil millones en ventas agresivas
Bitcoin volvió a estar bajo una fuerte presión vendedora, rompiendo a la baja el nivel psicológicamente importante de $59,000. Mi análisis de los datos de métricas en cadena muestra que esta caída no fue causada por un descenso gradual, sino por un aumento concentrado de operaciones agresivas en el mercado al contado de Binance.
El volumen de las llamadas órdenes taker sell —órdenes de venta que se ejecutan instantáneamente al mejor precio disponible— alcanzó casi $4 mil millones en solo dos horas. En la primera hora se registraron alrededor de $2,1 mil millones, y en la segunda, otros $1,9 mil millones. Este aluvión de ventas de dos horas es un fenómeno único: la última vez que el volumen horario de ventas agresivas en Binance superó los $2 mil millones fue a principios de mayo.
Es importante entender la naturaleza de esta presión. No se trata de una toma de ganancias de tenedores a largo plazo, sino más bien de una capitulación a corto plazo. Dos horas consecutivas con volúmenes cercanos a $2 mil millones indican que los vendedores actuaron presas del pánico, no según un plan premeditado. El mercado probó el nivel de $59,000, y fue en ese momento cuando la presión vendedora alcanzó su punto máximo.
Los volúmenes al contado reviven tras un mínimo de tres años
En esta historia también hay otra cara. Junio se convirtió en el primer mes en los últimos ocho en que los volúmenes de negociación al contado de bitcoin mostraron un notable giro, saliendo de un mínimo de tres años. Binance lideró en facturación con casi $50 mil millones en el mes, seguida de Coinbase ($32 mil millones), Gate ($25 mil millones) y Bybit ($24 mil millones).
Este aumento de volúmenes coincidió con los intentos de bitcoin de encontrar un suelo en la zona de $60,000. Cada vez que el precio se acercaba a este nivel, se producía una activa transferencia de monedas de manos a manos en el mercado. Los vendedores se deshacían de activos, pero también había compradores dispuestos a recoger el activo en caída.
La combinación de estos dos factores —el aumento récord de ventas agresivas y el resurgimiento general del mercado al contado— dibuja un panorama de alta volatilidad e incertidumbre. La presión vendedora está siendo absorbida con éxito por ahora, pero esto no indica un cambio de tendencia. Solo refleja una mayor actividad de los participantes que quieren actuar, no esperar.
Mi opinión: La situación actual recuerda a una clásica «trampa bajista». Las ventas de pánico con grandes volúmenes a menudo señalan un suelo local, pero se necesitará tiempo para confirmarlo. La señal clave será si bitcoin puede recuperarse rápidamente por encima de $62,000 y consolidarse allí, o si los bajistas continuarán presionando el mercado, usando cada rebote para nuevas ventas. Sigan los datos en cadena sobre liquidaciones e interés abierto: darán una imagen más clara.