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26.06.2026
03:50

OpenAI pospone su OPI: lecciones de la volatilidad de SpaceX y la batalla por una valoración de 850 mil millones de dólares

El mercado de ofertas públicas iniciales en el sector de alta tecnología atraviesa un momento de turbulencia. La dirección de OpenAI, a juzgar por las señales internas, evalúa cada vez con más cautela las perspectivas de su propia salida a bolsa. El catalizador clave de esta moderación ha sido la reciente experiencia de SpaceX: su debut tumultuoso, pero extremadamente volátil, en el mercado público.

En la plataforma descentralizada de pronósticos Polymarket, los operadores estiman la probabilidad de que OpenAI no realice una OPI antes de finales de 2026 en un rango del 30 al 40%. Esto es un reflejo directo del escepticismo que domina actualmente el sentimiento de los grandes actores.

La historia de SpaceX: de la euforia a la corrección

SpaceX colocó sus acciones a un precio de $135 cada una en el marco de una colosal OPI de $75 mil millones el 11 de junio de 2026. En el primer día de cotización bajo el ticker SPCX, las acciones comenzaron en $150 y para el 17 de junio se dispararon por encima de los $225, elevando temporalmente la capitalización de mercado de la compañía más allá de los $2 billones.

Sin embargo, el rally resultó efímero. Para el 26 de junio, las acciones de SpaceX cotizaban alrededor de $152,86, prácticamente regresando al precio de colocación tras una serie de caídas de dos dígitos porcentuales. Esta volatilidad —un ascenso vertiginoso seguido de un retroceso del 25-30%— se convirtió en una señal de alerta para el consejo directivo de OpenAI.

Discrepancias internas en OpenAI

OpenAI presentó una solicitud confidencial ante la SEC el 8 de junio, pero inmediatamente subrayó que los plazos para la oferta pública siguen siendo inciertos. "No tenemos prisa porque hay tareas que son más fáciles de resolver permaneciendo como una empresa privada", declararon en la compañía.

Según información de personas internas, la directora financiera Sarah Friar sugiere esperar hasta 2027, citando los enormes gastos en infraestructura informática y las complejidades de la presentación de informes públicos. Sin embargo, el CEO Sam Altman mantiene una opinión contraria, insistiendo en una salida al mercado más rápida. Esta división dentro de la dirección solo aviva la incertidumbre.

Por qué esto es crítico para los inversores

Incluso las colocaciones más sonadas deben enfrentarse ahora a una evaluación rigurosa de la rentabilidad y los riesgos tras el período de bloqueo. La última valoración privada de OpenAI alcanzó los $850 mil millones; con ese nivel de expectativas, el mercado público no perdona los errores.

Mi análisis: Posponer la OPI hasta 2027 podría ser una decisión estratégicamente acertada. OpenAI necesita demostrar al mercado que sus tecnologías son capaces de generar flujos de caja sostenibles, y no solo hype. Actualmente estamos presenciando un cambio de paradigma: los inversores están cansados de la estrategia de "crecer a cualquier costo" y exigen una monetización real. Si la compañía logra demostrar ingresos viables provenientes de la IA, el aplazamiento podría traducirse en una rentabilidad histórica en el momento de la cotización.