OpenAI pone en pausa su OPI: lecciones de SpaceX y el escenario de una salida a bolsa «cautelosa»
La dirección de OpenAI está debatiendo activamente el aplazamiento de su oferta pública inicial (OPI), y el catalizador clave de esta decisión ha sido el volátil debut de SpaceX. Sigo de cerca esta situación y, en mi opinión, demuestra un cambio fundamental en el sentimiento del mercado hacia las grandes colocaciones tecnológicas.
SpaceX: ascenso y dolorosa corrección
SpaceX realizó su OPI el 11 de junio de 2026 a un precio de 135 dólares por acción, recaudando 75 mil millones de dólares. En el primer día de negociación (ticker SPCX), los títulos abrieron en 150 dólares y para el 17 de junio se dispararon por encima de los 225 dólares, elevando temporalmente la capitalización de la empresa por encima de los 2 billones de dólares. Sin embargo, luego vino un desplome brusco. Para el 26 de junio, las acciones ya cotizaban alrededor de 152,86 dólares, volviendo prácticamente al precio de colocación. La caída de dos dígitos porcentuales en pocos días eliminó todo el crecimiento inicial.
Precisamente esta «montaña rusa» —un ascenso del 66% y el posterior retroceso— se ha convertido en la principal advertencia para el consejo directivo de OpenAI.
Debates internos y señales desde Polymarket
OpenAI presentó una solicitud confidencial ante la SEC el 8 de junio, pero dejó claro de inmediato que los plazos de la oferta pública no estaban definidos. Según información de personas internas, la directora financiera, Sara Fryer, se inclina por aplazar la OPI hasta 2027, señalando los enormes gastos en infraestructura informática y las dificultades con la presentación de informes públicos. Al mismo tiempo, el CEO Sam Altman insiste en una salida al mercado más rápida.
En la plataforma Polymarket, los operadores estiman la probabilidad de que OpenAI no realice su OPI antes de finales de 2026 entre un 30% y un 40%. Esta es una señal grave de escepticismo por parte del «dinero inteligente».
Cita clave de OpenAI: «No tenemos prisa porque hay tareas que son más fáciles de resolver siendo una empresa privada».
Por qué esto es importante para los inversores
La última valoración privada de OpenAI alcanzó los 850 mil millones de dólares. Con ese nivel de expectativas, el mercado público no perdona errores. El caso de SpaceX demostró que incluso las colocaciones más sonadas se enfrentan a una dura evaluación de rentabilidad y riesgos tras el fin del período de bloqueo.
Mi análisis: Aplazar la OPI no es una debilidad, sino una señal de madurez. OpenAI entiende que la «ventana de oportunidad» sigue abierta, pero un debut desafortunado en medio del enfriamiento del interés por las estrategias de «crecer a cualquier precio» podría socavar la confianza de los inversores durante mucho tiempo. Una cotización más sólida en 2027, respaldada por ingresos reales de las tecnologías de IA, podría generar una rentabilidad histórica. Lo que estamos viendo ahora no es un abandono de los planes, sino una pausa táctica, y probablemente sea la decisión correcta.