МВД пресекло гигантскую теневую сеть: 24 000 Qiwi-кошельков и 30 миллиардов рублей
Una operación masiva de las fuerzas del orden ha puesto fin a la historia de una de las mayores infraestructuras financieras ilegales de Rusia. En Moscú han sido detenidos tres figuras clave que, según la investigación, organizaron la transferencia al extranjero de más de 30 mil millones de rublos a través de carteras Qiwi ficticias.
El esquema, descubierto por agentes de la Dirección General de Seguridad Económica y Anticorrupción del Ministerio del Interior, sorprende por su magnitud y cinismo. Los detenidos —los directivos y propietarios del grupo de empresas «Intercom», Grigori Kisilgof y Denis Li, así como el beneficiario del negocio de terminales, Alexandr Mijalchuk— actuaron en 2022-2023 como agentes de pago bancarios. Utilizando datos personales robados, registraban carteras Qiwi a nombre de testaferros (drops). En total, se crearon más de 24,000 de estas carteras, no vinculadas a cuentas bancarias reales. A través de la red de terminales, los organizadores transfirieron al extranjero más de 30 mil millones de rublos.
El anonimato como puente hacia las criptomonedas
La investigación determinó que la cartera Qiwi era una de las herramientas más populares para comprar y vender criptomonedas, permitiendo legalizar ingresos ilegales. Las carteras anónimas servían como puente entre el flujo ilegal de dinero fiduciario y las operaciones con criptomonedas. A través de ellas pasaban fondos de casinos en línea ilegales, casas de apuestas y el narcotráfico. Según la investigación, los testaferros acudían personalmente a las oficinas de los implicados para verificar las carteras.
El caso penal fue iniciado por el Departamento de Investigación del Ministerio del Interior el 11 de febrero de 2026. A los implicados se les imputa el artículo 187, parte 2 (circulación ilegal de medios de pago) y los puntos «a» y «b» del artículo 193.1, parte 3 del Código Penal de la Federación de Rusia (operaciones de divisas con uso de documentos falsos por parte de un grupo organizado a gran escala). El Tribunal de Meschanskaya de Moscú envió a los tres a prisión preventiva el 25 de junio. Sin embargo, los presuntos organizadores del esquema se encuentran en el extranjero y siguen siendo inaccesibles para la investigación.
El fantasma de Qiwi: historia de lucha y renacimiento
Esta historia es una clara ilustración de cómo el Estado ha cerrado sistemáticamente durante años un canal para operaciones ilegales. La lucha activa contra las carteras anónimas comenzó ya en 2019: primero se prohibió la retirada de efectivo, luego la recarga anónima. Posteriormente, el Banco Central bloqueó las transferencias a tarjetas no identificadas y tiendas extranjeras. El punto culminante fue la revocación de la licencia de Qiwi Bank el 21 de febrero de 2024. El regulador detectó violaciones sistemáticas de la legislación antilavado y la apertura de carteras sin el conocimiento de los ciudadanos.
Simultáneamente, el sistema de pagos Contact fue eliminado del registro del Banco Central, y en diciembre de 2025 la organización fue liquidada oficialmente. Mientras tanto, los activos rusos cambiaron de propietario incluso antes: a finales de enero de 2024, Qiwi plc vendió el negocio, consolidado bajo AO «Kivi», a la empresa Fusion Factor Fintech del exdirector general Andréi Protopopov. La propia Qiwi plc cambió su nombre a NanduQ en agosto de 2024. Finalmente, el 6 de mayo de 2026, Fusion Factor Fintech completó por completo los pagos de la transacción.
Paralelamente, la marca recibió un segundo impulso: «Kivi», junto con el grupo fintech «Zaimer», lanzó el 17 de diciembre de 2025 la cartera electrónica Qplus basada en el banco «Euroalianza». El nuevo servicio permite almacenar rublos y tengues, transferir fondos y pagar servicios, así como abrir cuentas en moneda extranjera y tarjetas virtuales.
Mi comentario: El descubrimiento de este esquema es una señal poderosa para el mercado. Demuestra que incluso las herramientas más populares y aparentemente protegidas para operaciones ilegales tarde o temprano caen bajo la mira de los reguladores. El hecho de que el nuevo «reiniciado» hijo de Qiwi, Qplus, aparezca en medio de un caso tan sonado atraerá inevitablemente una mayor atención por parte de las fuerzas del orden. La pregunta es solo cuán efectivamente podrá el nuevo servicio evitar los errores de su predecesor.