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26.06.2026
15:41

El startup chino Taiyi Quantum ha recaudado 44 millones de dólares para desarrollar una computadora cuántica de nueva generación.

La startup tecnológica de Shanghái Taiyi Quantum ha cerrado con éxito una ronda de financiación pre-semilla por valor de 300 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 44 millones de dólares. Los inversores principales fueron los fondos de capital riesgo Gaorong Venture Capital e IDG Capital.

El fundador y CEO de la empresa es Liu Hongbin, quien anteriormente ocupó el cargo de arquitecto de Azure Quantum en Microsoft. Bajo su liderazgo, Taiyi Quantum se ha centrado en el desarrollo de un ordenador cuántico que utiliza átomos neutros de iterbio. En esta arquitectura, los qubits son átomos individuales mantenidos en una posición determinada mediante trampas láser.

La elección del iterbio no es casual: este elemento posee propiedades espectroscópicas únicas que permiten minimizar la influencia de interferencias externas y aumentar la coherencia de los estados cuánticos. Según las estimaciones del equipo, este enfoque podría proporcionar una mayor estabilidad de cálculo en comparación con los qubits superconductores tradicionales.

Los fondos recaudados se destinarán a completar la creación de un prototipo del sistema, escalar el número de qubits y atraer talento ingenieril. Se prevé que el mercado de la computación cuántica supere los 65 mil millones de dólares para 2030, según pronósticos de analistas, y China busca activamente ocupar una posición de liderazgo en este ámbito.

Comentario del experto: La inversión en Taiyi Quantum no es solo otra ronda de financiación, sino una señal de que la carrera por la supremacía cuántica práctica entra en una nueva fase. La tecnología de átomos neutros aún es menos madura que los superconductores, pero su potencial en escalabilidad y resistencia a errores la convierte en una de las direcciones más prometedoras. Si el equipo logra demostrar un sistema funcional con decenas de qubits en los próximos dos años, esto podría cambiar radicalmente el equilibrio de fuerzas en la industria.