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26.06.2026
17:26

El startup chino de computación cuántica Taiyi Quantum ha recaudado $44 millones: apuesta por átomos neutros de iterbio

Un nuevo actor significativo está surgiendo en el mercado de la computación cuántica. La startup shanghainesa Taiyi Quantum ha cerrado con éxito una ronda de financiación pre-semilla, recaudando 300 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 44 millones de dólares. La ronda de inversión fue liderada por los reconocidos fondos de capital de riesgo Gaorong Venture Capital e IDG Capital, lo que subraya el gran interés de los inversores institucionales en este campo.

Figura clave y tecnología

Al frente de la compañía se encuentra Liu Hongbin, ex arquitecto de la plataforma en la nube Azure Quantum de Microsoft. Su experiencia en una de las principales corporaciones mundiales en tecnología cuántica otorga un peso adicional al proyecto. El enfoque principal de Taiyi Quantum es el desarrollo de un ordenador cuántico basado en átomos neutros de iterbio. En esta arquitectura, los qubits son átomos individuales que se mantienen y controlan mediante trampas láser.

La elección del iterbio no es casual: este elemento demuestra una alta estabilidad y coherencia, lo cual es crítico para la escalabilidad de los sistemas cuánticos. La tecnología de átomos neutros se considera una de las vías más prometedoras para crear ordenadores cuánticos tolerantes a fallos, capaces de resolver problemas inaccesibles para las máquinas clásicas.

Análisis y perspectivas

Recaudar 44 millones de dólares en una etapa tan temprana es una señal poderosa para el mercado. China está aumentando agresivamente sus inversiones en tecnologías cuánticas, buscando ocupar una posición de liderazgo en este sector estratégicamente importante. Taiyi Quantum, liderada por un veterano de Microsoft, tiene todas las posibilidades de convertirse en uno de los actores clave en esta carrera.

Desde mi punto de vista, apostar por los átomos neutros es un paso consciente y con visión de futuro. A diferencia de los qubits superconductores, que requieren temperaturas extremadamente bajas, la arquitectura de átomos neutros es potencialmente más fácil de escalar e integrar. Si el equipo de Liu Hongbin logra demostrar un aumento sostenido en el número de qubits y una reducción en la tasa de errores, podríamos ser testigos del nacimiento de un nuevo líder tecnológico en Asia. Sin embargo, como en cualquier proyecto cuántico, el camino desde el prototipo hasta un dispositivo comercialmente significativo sigue siendo largo y espinoso.