Квантовый стартап из Шанхая Taiyi Quantum привлёк $44 млн на разработку компьютера нового поколения

La empresa shanghainesa Taiyi Quantum ha cerrado una ronda de financiación pre-semilla por valor de 300 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 44 millones de dólares. Los inversores clave fueron los fondos Gaorong Venture Capital e IDG Capital, una señal contundente de confianza en una tecnología que podría cambiar radicalmente el panorama de la computación.
Detrás del proyecto está Liu Hongbin, antiguo arquitecto de sistemas cuánticos en el proyecto Azure Quantum de Microsoft. Su experiencia en la intersección de las tecnologías clásicas de la nube y la física cuántica otorga a la startup una experiencia única. Taiyi Quantum se centra en la creación de un ordenador cuántico que funciona con átomos neutros de iterbio. En esta arquitectura, los cúbits son átomos individuales mantenidos en trampas ópticas mediante láseres.
La elección del iterbio no es casual: este elemento demuestra una estabilidad excepcional y un bajo nivel de errores en las operaciones cuánticas. A diferencia de los cúbits superconductores, que requieren un enfriamiento extremo, los átomos neutros pueden funcionar a temperaturas más altas, lo que potencialmente reduce el costo de escalado. Sin embargo, el principal desafío es mantener la coherencia y controlar con precisión miles de átomos simultáneamente.
Para la industria de las criptomonedas, el desarrollo de la computación cuántica es un arma de doble filo. Por un lado, los potentes sistemas cuánticos podrían descifrar los algoritmos criptográficos actuales, incluido el ECDSA que protege Bitcoin. Por otro lado, startups como Taiyi Quantum impulsan la transición hacia la criptografía post-cuántica, lo que a largo plazo fortalecerá la seguridad de las blockchains.
Mi valoración experta: La captación de 44 millones de dólares en una etapa tan temprana es un fuerte indicador de que los inversores ven en los átomos neutros de iterbio una alternativa real a los enfoques superconductores que dominan hoy. Si Liu Hongbin logra escalar el sistema hasta un número de cúbits comercialmente significativo en los próximos 3 a 5 años, seremos testigos de un cambio tectónico no solo en la computación, sino también en los fundamentos de la protección criptográfica de los activos digitales.