El regulador de Singapur incluyó a Hyperliquid en la "lista roja": ¿qué significa esto para DeFi?
El 26 de junio, la Autoridad Monetaria de Singapur (MAS) incluyó el sitio web del exchange descentralizado Hyperliquid en su Lista de Alerta de Inversiones (IAL). En esta misma lista también fue incluido el portal de la organización Hyper Foundation. Esta acción del regulador no es una simple formalidad, sino una señal clara para el mercado: la plataforma podría ser percibida erróneamente como una entidad con licencia, lo que, a los ojos de la MAS, es inaceptable.
Es importante entender el contexto: la inclusión en la IAL no es una prohibición de operaciones ni el inicio de medidas coercitivas. Como explicaron los representantes de Hyperliquid, no es más que una advertencia para los inversores. El equipo del exchange subrayó que su protocolo es una infraestructura abierta que nunca ha aspirado a obtener una licencia de la MAS. "Hyperliquid es una infraestructura pública. No tiene ni ha declarado nunca tener una licencia o autorización de la MAS, y nadie debe considerarla como tal", señalaron los desarrolladores.
Recordemos que desde principios del verano de 2025, los exchanges centralizados KuCoin y Bitget también fueron incluidos en esta misma lista. Esto se enmarca en la estrategia general de Singapur: desde junio de 2025, el regulador ha obligado a todas las empresas de criptomonedas a obtener una licencia de proveedor de servicios de tokens digitales. De lo contrario, se enfrentan a la suspensión de la atención a clientes en el extranjero.
Mi análisis: Aunque Hyperliquid es un protocolo descentralizado, la MAS busca claramente extender su influencia a todo el mercado de criptomonedas, incluido el segmento DeFi. Para los usuarios, esto significa que incluso operar con plataformas "abiertas" puede conllevar riesgos regulatorios, especialmente si se encuentran bajo la jurisdicción de Singapur. Por ahora, Hyperliquid continúa operando con normalidad, pero este precedente subraya la creciente tensión entre las finanzas descentralizadas y los reguladores tradicionales.