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27.06.2026
02:26

El startup cuántico Taiyi Quantum ha recaudado 44 millones de dólares: una apuesta por los átomos neutros de iterbio.

La startup de Shanghái Taiyi Quantum, especializada en el desarrollo de sistemas de computación cuántica, ha cerrado con éxito una ronda de financiación pre-semilla por valor de 300 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 44 millones de dólares. Los inversores principales fueron Gaorong Venture Capital e IDG Capital, dos grandes actores del mercado de capital riesgo conocidos por sus apuestas en tecnologías profundas.

La empresa está liderada por Liu Hongbin, quien anteriormente ocupó el cargo de arquitecto de Azure Quantum en Microsoft. Este hecho por sí solo habla del alto nivel de experiencia del equipo. El enfoque principal de Taiyi Quantum es la creación de un ordenador cuántico basado en átomos neutros de iterbio. En esta arquitectura, el papel de los cúbits lo desempeñan átomos individuales, mantenidos en trampas ópticas mediante rayos láser.

El enfoque con átomos neutros se considera una de las direcciones más prometedoras en la computación cuántica. Potencialmente ofrece una mayor estabilidad de los cúbits y escalabilidad del sistema en comparación con las trampas superconductoras o de iones tradicionales. El iterbio, como elemento con propiedades espectroscópicas únicas, permite minimizar errores y aumentar el tiempo de coherencia.

Comentario analítico: La captación de 44 millones de dólares en una etapa tan temprana es una señal fuerte del mercado. El interés de IDG Capital y Gaorong en la computación cuántica confirma una tendencia global: China está aumentando activamente las inversiones en tecnologías que podrían cambiar radicalmente el paradigma de la computación. Si Taiyi Quantum logra demostrar un prototipo funcional con indicadores competitivos, seremos testigos de una nueva etapa en la carrera por la supremacía cuántica. Sin embargo, el camino desde el laboratorio hasta un producto comercial sigue siendo extremadamente complejo, y el desafío clave será escalar el sistema a cientos y miles de cúbits sin perder precisión.