Crypto news

28.06.2026
04:00

El índice del dólar DXY está al borde de un giro: ¿qué le espera al rublo y vale la pena comprar divisas en julio?

El índice del dólar DXY cerró junio en máximos de varios meses, subiendo hasta la marca de 101,8, el nivel más alto desde mayo de 2025. Los principales impulsores del crecimiento fueron la escalada del conflicto en Oriente Medio y la pausa en el ciclo de flexibilización de la Reserva Federal. Sin embargo, el mercado ya ha revisado sus expectativas: los operadores descuentan no un recorte, sino un endurecimiento de las tasas ya en septiembre. El punto de inflexión clave para el dólar será la reunión de julio de la Reserva Federal.

El gestor financiero y criptoanalista Nikita Kutsenko señala que JP Morgan no pronostica un recorte de tasas en 2026, retrasando la flexibilización hasta la segunda mitad del año. Según su evaluación, en los próximos meses es probable una consolidación o un ligero fortalecimiento del DXY en el rango de 100–103. Oleg Reshetnikov de «BCS Mir Investitsiy» mantiene una lógica similar: el dólar se mantendrá fuerte ante la política restrictiva de la Fed y la reducción de los riesgos geopolíticos, pero el potencial principal de crecimiento ya se ha descontado. Su corredor base es de $100,3–103,6.

Alexander Potavin de «Finam» señala una paradoja: el crecimiento del dólar no se confirma en el mercado de bonos del gobierno. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años cayó al 4,4% frente al 4,51% de hace varios días, lo que podría ser consecuencia de la caída del petróleo Brent a $73 por barril. Establece paralelismos históricos: tras la reunión de la Fed en octubre de 2023, el DXY subió un 1,8% en una semana y media, alcanzó un máximo anual y luego revirtió a la baja. En su opinión, el rally de julio no continuará: lo máximo que puede mostrar el dólar es un ascenso hasta la resistencia en 102,0, seguido de una corrección de vuelta hacia la marca de 100.

Alexander Ryabinin de SF Education cree que la huida hacia el dólar está impulsada por el miedo en otras divisas, pero esto es solo una historia inicial. Pronostica que en poco tiempo, cuando ocurra un pequeño shock, el dólar comenzará a caer activamente.

Pronóstico para el rublo

El comportamiento del par dólar/rublo está determinado principalmente por factores internos: los precios del petróleo, los ingresos por exportaciones, la regla fiscal, la demanda de importaciones y la tasa del Banco Central de Rusia. Incluso con un dólar fuerte en el mercado global, el rublo puede comportarse de manera autónoma; no hay que olvidar que su tipo de cambio lo establece el propio Banco Central. La caída del Brent a $73 es una señal negativa para el rublo: menos ingresos petroleros significan menos ingresos en divisas y una presión potencial sobre el tipo de cambio. La corrección a la baja del propio dólar, esperada por la mayoría de los expertos, es más bien un factor a favor del rublo, pero el efecto será secundario y débil.

Conclusiones. Los cuatro expertos coinciden en que el dólar es actualmente estable y que el principal desencadenante para julio es la reunión de la Fed. Las diferencias se refieren a la dinámica futura. Nikita Kutsenko y Oleg Reshetnikov ven un escenario de consolidación con un límite superior alrededor de 103 y consideran que el crecimiento principal ya se ha descontado. Alexander Potavin y Alexander Ryabinin esperan un giro: el primero, una corrección moderada hacia 100 después de una posible subida a 102; el segundo, una caída activa tras un shock a corto plazo. El potencial para un mayor fortalecimiento del dólar es limitado, y a medio plazo es más probable un debilitamiento si se suaviza la retórica de la Fed.

Mi opinión profesional: la situación actual recuerda a una clásica «trampa alcista»: el dólar es fuerte, pero los impulsores fundamentales (la Fed restrictiva y la geopolítica) ya están descontados en el precio. Comprar divisas en estos niveles para mantenerlas a largo plazo es arriesgado. El rublo, en igualdad de condiciones, podría recibir apoyo de una corrección del DXY, pero el factor clave seguirá siendo la dinámica del petróleo y las acciones del Banco Central de Rusia.