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29.06.2026
14:07

Oro en julio de 2026: Osos VS Toros — ¿Quién ganará la lucha por los $4500?

El mercado del oro atraviesa un período de turbulencia tras un impresionante rally. La combinación de la retórica agresiva de la Reserva Federal (Fed) bajo el liderazgo del nuevo presidente Kevin Warsh, un dólar fortalecido y la reducción de los riesgos geopolíticos está llevando a los inversores a reconsiderar sus estrategias respecto a los activos refugio. Los analistas están divididos: algunos ven la caída actual como una corrección temporal, mientras que otros advierten sobre un cambio de tendencia en el mercado. He analizado los pronósticos clave para julio de 2026 para identificar los escenarios más probables.

Presión de la Fed y el dólar: Escenario bajista

El gestor financiero y criptoanalista Nikita Kutsenko es el más pesimista. Señala que la Fed bajo el liderazgo de Warsh se ha vuelto estrictamente agresiva, el mercado descuenta una subida de tipos en septiembre, las negociaciones entre EE. UU. e Irán han eliminado el temor geopolítico, y se observan fuertes salidas de los ETF de oro. Kutsenko establece un paralelismo con 2013, afirmando que «históricamente: una Fed agresiva + un dólar fuerte + rendimientos reales crecientes = uno de los peores entornos para el oro». Su objetivo es la zona de $3500 (máximo de mediados de 2025), y el rango de $4100-4200, según su evaluación, podría ser solo una pausa temporal antes de una nueva caída.

Nikolay Dudchenko, analista del Grupo Financiero Finam, también señala la presión del dólar en alza. Recuerda que en la primera reunión de la Fed bajo el liderazgo de Warsh, la tasa se mantuvo en el rango del 3,5-3,75%, mientras que los participantes del mercado confían en otra subida antes de fin de año. En julio, en su opinión, la atención de los inversores se centrará en las señales sobre la trayectoria de las tasas. Sin embargo, a diferencia de Kutsenko, Dudchenko enfatiza la demanda persistente: «La caída del precio atraerá a los inversores, y la demanda de oro podría aumentar aún más».

Demanda refugio y escenarios alcistas: Visión optimista

Alexander Ryabinin, gestor de carteras y profesor de SF Education, considera la caída actual como una corrección con la salida de especuladores. Señala la compleja situación mundial: la inflación podría acelerarse en cualquier momento, y el mercado de valores, basado en la burbuja de la IA, podría estallar. «Como se necesita protección en la cartera, el precio ha vuelto a un nivel razonable e incluso se ha vuelto infravalorado», explica el experto. En esto, Ryabinin coincide con Dudchenko en evaluar el oro como un activo atractivo en las caídas, pero difiere de Kutsenko, que espera que la caída continúe.

Oleg Reshetnikov, experto en el mercado de valores de BCS World of Investments, señaló que el mercado en el próximo mes continuará reaccionando a las consecuencias del conflicto en Oriente Medio. La inflación se mantiene persistente, lo que obliga a la Fed a mantener una retórica más dura, pero la reducción de los riesgos en torno a Irán y EE. UU. ya ha provocado una reacción positiva del metal. «Esperamos una estabilización en el rango de $3900-4000. Son posibles subidas locales hasta $4400», pronostica Reshetnikov.

Los niveles de pronóstico difieren notablemente. Dudchenko, en su escenario base, espera que el precio se mantenga por encima de $3800 con una posible subida a $4500, y en un escenario alternativo admite una caída a $3600. El objetivo más bajo lo establece Kutsenko: la zona de $3500.

Conclusiones y mi opinión experta

Los expertos coinciden en que, a corto plazo, el oro sigue bajo la presión de una Fed agresiva y un dólar fuerte. Más allá de eso, las opiniones divergen. Nikita Kutsenko espera un cambio de régimen de mercado y una caída a $3500, estableciendo un paralelismo con 2013. Nikolay Dudchenko, Alexander Ryabinin y Oleg Reshetnikov interpretan la caída más como una corrección: Dudchenko y Reshetnikov admiten un aumento a $4400-4500, mientras que Ryabinin ya ha pasado a posiciones largas, considerando el metal infravalorado. Los factores clave para julio siguen siendo las señales de la Fed sobre la trayectoria de las tasas, la dinámica del dólar y la persistencia de la inflación.

Mi evaluación analítica: Me inclino por el escenario de corrección, no de cambio de tendencia. Los impulsores fundamentales del oro —inflación estructural e inestabilidad geopolítica— no han desaparecido. Sin embargo, el panorama macroeconómico actual (Fed agresiva y dólar fuerte) crea efectivamente una fuerte resistencia a corto plazo. Lo más probable parece ser una consolidación en el rango de $3800-$4200, seguida de una ruptura al alza cuando aparezcan nuevos desencadenantes. El nivel de $3500, en mi opinión, solo es posible en un escenario de shock, por ejemplo, un endurecimiento brusco de la política de la Fed.