La won surcoreana se desplomó a mínimos de 2008: fuga de capitales de las acciones de IA
El won surcoreano (KRW) se ha desplomado hasta su nivel más bajo frente al dólar estadounidense desde la crisis financiera global de 2008. En los últimos dos meses, el par de divisas KRW/USD ha perdido un 7,5%, alcanzando un nivel crítico que solo se había visto anteriormente en plena crisis de 2008.
Esta caída es una consecuencia directa de la masiva salida de capital por parte de inversores extranjeros del mercado bursátil coreano. El mecanismo es simple: cuando los actores globales venden acciones coreanas, convierten los wones obtenidos de vuelta a sus monedas, generando una presión de venta colosal sobre el KRW. El tipo de cambio ha caído a 0,000632 dólares por won, un mínimo desde 2009, y las cotizaciones actuales rondan los 0,000638.
El mercado bursátil bajo presión
La debilidad de la moneda se desarrolla en medio de una serie de fuertes desplomes del índice KOSPI. El 23 de junio, la caída fue del 9,99% en un solo día: la bolsa activó el mecanismo de suspensión de operaciones, y las acciones de los gigantes SK Hynix y Samsung Electronics perdieron más del 11%. No fue un episodio aislado: el 26 de junio, el índice volvió a desplomarse más de un 8%, lo que supuso la quinta suspensión de operaciones en un mes. En ese momento, más de 400 billones de wones (aproximadamente 360 mil millones de dólares) se evaporaron del mercado.
El catalizador clave de la presión sobre el KRW es el estatus de la propia moneda. El won es una moneda "local" y no forma parte de las reservas mundiales, por lo que las ventas por parte de extranjeros lo golpean con especial fuerza. Un golpe adicional fue la deuda de margen récord, que alcanzó los 32,67 billones de wones (22,4 mil millones de dólares), un 25% más que el año anterior.
La trayectoria futura dependerá de la solidez de la demanda de chips para inteligencia artificial, ya que el crecimiento del mercado coreano se ha construido en torno a este sector. Mientras persista la salida de capital extranjero, la presión sobre el won seguirá siendo a la baja.
Mi análisis: La situación en el mercado coreano es un claro ejemplo de cómo el sobrecalentamiento en el sector de la IA y la posterior huida de inversores pueden desencadenar una crisis cambiaria en toda regla en una economía dependiente de las exportaciones. Para los inversores en criptomonedas, esto es una señal: la correlación entre los mercados tradicionales y los activos digitales se intensifica en momentos de pánico, y la caída del KRW podría presionar indirectamente los volúmenes de criptomonedas en Asia.