Crypto news

11.07.2026
20:54

El circuito cripto ruso: nueva infraestructura para pagos transfronterizos y el desafío de la presión de las sanciones

El criptocircuito ruso se está construyendo para pagos transfronterizos, pero las sanciones están cerrando gradualmente la salida al extranjero — esta paradoja pone en duda el sentido económico de toda la estructura. Sin embargo, como muestran los últimos debates analíticos, este proyecto tiene una lógica interna profunda, y las sanciones no lo matarán.

¿Para quién se crea el criptocircuito?

El criptocircuito no es un producto único, sino un ecosistema de múltiples capas dirigido a diferentes categorías de participantes. Para los pagos de comercio exterior, es una extensión orgánica del régimen legal experimental (RLE) a un amplio círculo de participantes, otorgándoles facultades adicionales. Las divisiones de inversión obtienen una gama ampliada de productos digitales, incluyendo oportunidades para activos financieros digitales (AFD), atracción de inversores internacionales y creación de un mercado secundario en redes públicas. Las organizaciones financieras y crediticias obtienen la posibilidad de expandir los préstamos en el sentido más amplio: a largo plazo, a corto plazo, así como instrumentos como factoring y titulización de deudas. Para el Estado, representado por el Banco Central, el Ministerio de Finanzas y el Servicio Federal de Impuestos, esto implica sacar la industria de facto existente hacia un circuito regulado y sujeto a impuestos, y eliminar los problemas relacionados con la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo (ALD/CFT) y el cumplimiento de los requisitos del GAFI.

Según estimaciones de expertos, la proporción de transferencias y pagos transfronterizos que corresponden a criptomonedas crece anualmente entre un 20 y un 30%. El único problema que resuelve la regulación en Rusia es el acceso a los instrumentos del mercado cripto para los grandes bancos y el regulador. Los grandes actores se están apoderando del mercado, y esto solo es posible en condiciones de existencia de legislación — de cualquier tipo, lo importante es que existan mecanismos legales.

Sanciones y resiliencia del circuito

La evasión de sanciones no es el objetivo principal del circuito. Habrá presión sobre él — y ya se está ejerciendo en el marco del 20º paquete de la UE —, pero los participantes del mercado lo saben y ya están tomando medidas para reducir los riesgos. Los temores de que los elementos de infraestructura caigan bajo sanciones secundarias no son compartidos. El sistema funcionará tranquilamente, como ocurre con las operaciones fiduciarias. Para reducir el riesgo de sanciones, se destacan tres medidas clave: la interacción con soluciones con licencia de la CEI y otros eslabones intermedios de la cadena de pagos (esto ayudará a difuminar el rastro y reducir la carga); la gestión de la emisión de stablecoins basada en bancos (resuelve el problema del marcado de contratos inteligentes y billeteras, ya que técnicamente es imposible rastrear y bloquear todo el sistema de emisión a la vez — se duplica, se inicia desde cero y se escala fácilmente y a bajo costo en Rusia); el uso de soluciones alternativas, incluyendo AFD, productos de inversión y tokenización — esta es una opción de respaldo para los escenarios más complejos.

¿Tiene sentido un circuito cerrado?

El valor de la criptomoneda radica en su carácter transfronterizo. Si el circuito estuviera completamente cerrado dentro de la Federación Rusa, el sentido económico se reduciría enormemente, pero tal situación es imposible precisamente debido a la naturaleza descentralizada de las monedas digitales. Se puede intentar restringir la entrada y salida de dinero fiduciario fuera de Rusia, pero esto tampoco cerrará el circuito por completo — no todos los países apoyan la política de aislamiento de la Federación Rusa, y el ámbito DeFi está tan desarrollado que técnicamente es imposible poner todas las barreras sin eliminar los instrumentos correspondientes. El sentido económico del circuito ruso radica precisamente en dar al mercado la oportunidad de eludir las restricciones fiduciarias con la ayuda de criptomonedas — y ganar dinero con ello.

¿Quién gana y quién pierde?

Aquí las posiciones de los expertos divergen. Solo el mercado negro saldrá perdiendo — no desaparecerá por completo, pero el flujo financiero a través de organizaciones completamente no reguladas disminuirá gradualmente. Todos los demás, a largo plazo, solo ganarán. Una evaluación más dura: los bancos rusos ya están desplegando su propia infraestructura y saben trabajar con criptoinstrumentos, por lo que salen ganando. El capital pequeño y mediano, así como las startups, pierden. Para ellos, ahora hay tres caminos: la migración a otros países; la venta a bancos en un futuro cercano; la creación de productos para los que los bancos aún no tienen tiempo, pero que el mercado y los bancos-clientes específicos necesitan.

¿Para quién se construyen los criptodepositarios?

La creación de criptodepositarios y criptobilleteras es un requisito de la legislación. El uso de criptomonedas ha superado hace tiempo el círculo reducido de usuarios anónimos: la compra de un coche o una propiedad inmobiliaria con cripto, la transferencia de fondos al extranjero requieren pruebas del origen legal de los fondos y disposición para responder preguntas sobre impuestos. Precisamente en esto radica la función de los depositarios y las billeteras reguladas: ayudar a los usuarios dentro del circuito legal. Los excesos por parte de los participantes del mercado y del Estado son inevitables, y no tanto por mala intención como por incompetencia: los nuevos productos son complejos a nivel técnico y de usuario, y se necesitarán años de mejora de la calificación de todos los participantes. Las alternativas independientes actuales son un concepto místico y temporal. La regulación cambiará el mercado y dará «luz verde» solo a los actores institucionales con grandes bases de clientes. Se trata de un nuevo segmento de usuarios de criptodepositarios y criptobilleteras: son los actores tradicionales existentes, clientes de bancos, personas físicas y jurídicas que recibirán el mismo servicio en su banco prioritario.

Mi análisis: El criptocircuito ruso no es un intento de evadir las sanciones, sino una etapa inevitable en la evolución del sistema financiero, donde blockchain se convierte en una nueva capa de pagos. Las sanciones solo aceleran este proceso, obligando a los participantes del mercado a buscar instrumentos más eficientes y protegidos. La cuestión clave es si el regulador podrá encontrar un equilibrio entre el control y la innovación, sin sofocar la idea misma de descentralización. Por ahora, la apuesta se hace por los institucionales, lo que probablemente llevará a la consolidación del mercado y la salida de los pequeños actores. Pero para los pagos transfronterizos, esto es sin duda una señal positiva.