BIP-110 bajo amenaza de fracaso: los mineros ignoran el fork y los líderes de la industria se opusieron

A fecha del 13 de julio, ningún grupo de minería importante ha mostrado interés en el soft fork BIP-110. El nivel de apoyo por parte de los mineros se mantiene en torno al 1% en el período actual. Esto indica que la iniciativa, destinada a limpiar la red de "spam", prácticamente no encuentra eco entre los actores clave del ecosistema.
¿Qué propone BIP-110?
Esta propuesta introduce restricciones temporales sobre el volumen de datos en transacciones no financieras. Limita el uso de OP_RETURN, bloquea fragmentos de datos mayores de 256 bytes y prohíbe una serie de scripts utilizados para almacenar información. La activación se realiza mediante un soft fork con un umbral de apoyo de mineros reducido: solo el 55% en lugar del 95% estándar. Sin embargo, incluso esta barrera reducida ha resultado inalcanzable.
El apoyo de los mineros se mide en ciclos de dos semanas de 2016 bloques. En ninguno de ellos el indicador superó el 1%. Por parte de los operadores de nodos, la situación no es mucho mejor: el apoyo se mantiene en niveles de unos pocos por ciento, y casi exclusivamente gracias al cliente alternativo Bitcoin Knots, no al Bitcoin Core principal.
El período actual abarca los bloques desde el #957 600 hasta el #959 615. El umbral voluntario para la activación expira en la altura #961 632, lo que ocurrirá a principios de agosto. Incluso si los mineros no alcanzan los porcentajes necesarios, el fork se activará igualmente en septiembre, pero solo para aquellos nodos que decidan apoyarlo. Estos formarán una cadena separada, mientras que la red principal continuará funcionando con normalidad.
Saylory y Back: críticas desde diferentes frentes
En medio del bajo apoyo, la iniciativa fue criticada por el fundador de Strategy, Michael Saylor, y el cofundador de Blockstream, Adam Back. Saylor declaró que "hay 110 cosas más peligrosas que el spam para bitcoin". En su opinión, BIP-110 convierte el debate sobre el spam en un cambio de consenso que podría invalidar transacciones ya realizadas con comisiones pagadas. Precisamente esto, según él, es la principal amenaza para la red.
Adam Back se dirigió directamente a los partidarios del fork. Señaló que comprende su deseo de proteger la red del spam, pero no está de acuerdo con el método propuesto. Según el experto, la misión de bitcoin como oro digital es construir un mercado libre basado en una moneda sólida, no controlada por ningún participante. La ausencia de un centro de control único significa que nadie tiene derecho a imponer a los demás sus ideas sobre las transacciones permitidas. Solo se puede modificar el propio software.
Back también destacó el papel del consenso entre los desarrolladores, comparándolo con los procesos en la IETF. Según sus palabras, ningún programador puede realizar un cambio sin el consentimiento de cientos de participantes del ecosistema, que revisan minuciosamente cada solución técnica. "Bitcoin te dice respetuosamente 'no'", resumió, añadiendo que los disidentes tienen derecho a crear su propio fork, pero "bitcoin no se unirá a él".
Mi análisis: BIP-110 es un claro ejemplo de cómo incluso las buenas intenciones pueden chocar con la dura realidad del consenso. La falta de apoyo de los mineros y los líderes de la industria hace que este fork esté prácticamente muerto. El mercado y la comunidad claramente no están preparados para cambios radicales que puedan alterar la neutralidad de la red. En los próximos meses, probablemente veremos solo una actividad simbólica en torno a esta propuesta, y no una división real de la cadena.