El petróleo Brent se disparó un 11% en medio de la escalada en el estrecho de Ormuz: el plan de Trump reconfiguró el mercado
El lunes, el mercado del oro negro experimentó un shock de precios masivo. El crudo Brent (UKOIL) dio un salto brusco, encareciéndose casi un 11% y alcanzando los $83,31 por barril. Este impulso fue el más significativo desde la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero, y reescribió por completo los escenarios técnicos a corto plazo.
Factor geopolítico: control del estrecho
La razón de este crecimiento tan explosivo no es en absoluto la especulación del mercado, sino acciones militares muy concretas. El mando de Estados Unidos llevó a cabo ataques masivos contra objetivos iraníes, declarando su intención de tomar el control directo del Estrecho de Ormuz. A través de este estrecho corredor pasa aproximadamente una quinta parte de todo el comercio mundial de petróleo. En respuesta, Teherán utilizó misiles y drones, volviendo a declarar el estrecho cerrado para los buques que se desvíen de las rutas permitidas.
Los datos de navegación ya registran un colapso: en 12 horas del domingo, solo nueve petroleros lograron cruzar el estrecho, mientras que antes del inicio de las hostilidades, la media diaria se acercaba a 130. La parálisis logística revalorizó instantáneamente los riesgos en el precio.
Análisis técnico: ruptura del RSI y objetivos de crecimiento
Desde un punto de vista técnico, las señales también confirman un cambio de tendencia. El índice de fuerza relativa (RSI) diario del Brent rompió la línea de resistencia descendente que había detenido el crecimiento en tres ocasiones: en mayo en los niveles 64 y 58, y en junio en la marca 46. Ahora, el indicador se ha consolidado por encima de la zona neutral de 50, lo que indica que la iniciativa ha pasado a los compradores. Si el RSI se mantiene por encima de este nivel, el camino hacia un mayor crecimiento está abierto.
Pronóstico del Brent: rango clave $90–$92
El precio rebotó desde una fuerte zona de soporte de $71–$73, donde se formó una base durante dos semanas. Ahora, las miradas de los operadores se dirigen a la resistencia en el rango de $90–$92. En primavera, este nivel actuó como soporte para un triángulo simétrico, y ahora superarlo será una prueba decisiva. Si los vendedores se activan nuevamente en esta marca, se confirmará el escenario bajista y el Brent podría volver a $71–$73. Sin embargo, un cierre del día por encima de $92 anularía la ruptura a la baja y devolvería la tendencia alcista que dominó a principios de año.
Mi valoración experta: La prima geopolítica en el precio del petróleo se mantendrá hasta que disminuya la tensión en el Estrecho de Ormuz. El mercado claramente subestimaba el riesgo de un bloqueo total, y el rebote actual es solo el comienzo de una revalorización. El rango de $90–$92 no será solo una resistencia, sino una prueba de fuego: si se supera, el Brent podría dirigirse hacia valores de tres dígitos.