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14.07.2026
07:47

Нью-Гэмпшир закрепил право на самостоятельное хранение криптовалют: новый закон в деталях

REGULATION

La gobernadora de Nuevo Hampshire, Kelly Ayotte, firmó la ley HB 639, que amplía significativamente la protección legal para los usuarios de activos digitales. El documento entra en vigor el 18 de agosto de 2026 y abarca una amplia gama de operaciones: desde la autocustodia (self-custody) hasta la minería y el staking.

Disposiciones clave de la ley

La HB 639 prohíbe explícitamente a las autoridades estatales y municipales imponer restricciones al uso de activos digitales para el pago de bienes y servicios legales, así como obstaculizar su almacenamiento en carteras personales. Se estipula por separado que el hecho de pagar con criptomonedas no puede servir como base para imponer impuestos especiales o retenciones, aunque se mantienen las tarifas habituales asociadas con la transacción en sí.

La ley también protege el derecho a ejecutar y operar nodos de blockchain, participar en staking y transferir activos entre protocolos. Es notable que la minería y el staking con fondos propios no se reconocen como oferta o venta de valores según las leyes estatales. Una excepción similar se aplica a los exchanges, siempre que los activos permanezcan bajo el control de la plataforma o de su propietario.

Además, la HB 639 exime de responsabilidad a los mineros, operadores de nodos y proveedores de servicios de staking por transacciones específicas, si su participación se limitó exclusivamente a la validación técnica. Sin embargo, es importante señalar: estas normas solo aplican a nivel estatal y no anulan los requisitos de los reguladores federales de EE. UU.

Tribunal de blockchain e incertidumbre legal

Una de las normas más innovadoras de la ley es la posibilidad de crear un procedimiento separado ante la Corte Suprema del estado para disputas relacionadas con blockchain. Para ello, se requerirá una orden separada y el consentimiento de las partes. El primer juez para estos casos podrá ser designado por la gobernadora con la aprobación del Consejo Ejecutivo; el candidato debe tener experiencia en derecho y tecnología.

No obstante, la nota financiera y presupuestaria del proyecto de ley contiene una advertencia: la HB 639 limitará las facultades de la Oficina de Valores en relación con la minería y parte de los servicios de staking. La agencia perderá la capacidad de exigir compensación por daños a los inversores y cobrar multas en casos que caigan bajo las nuevas excepciones. Estas facultades no se transfieren a otro organismo de aplicación de la ley estatal, lo que podría debilitar la supervisión.

El sistema judicial también señaló ambigüedades: la ley no explica directamente cómo las normas sobre contratos inteligentes se relacionan con el derecho contractual vigente, ni qué tribunal debe resolver las disputas sobre fideicomisos con criptomonedas. Según la evaluación de la agencia, esto podría llevar a un aumento en el número de litigios.

Contexto: rumbo a la regulación cripto

La HB 639 se basa en las recomendaciones de la comisión de criptomonedas y activos digitales creada por el exgobernador Chris Sununu. Los legisladores buscan atraer empresas blockchain responsables al estado y reducir la incertidumbre legal. En mayo de 2025, Nuevo Hampshire ya se convirtió en el primer estado de EE. UU. en permitir la creación de una reserva de criptomonedas: el tesoro puede destinar hasta el 5% de ciertos fondos públicos a activos digitales con una capitalización de mercado superior a $500 mil millones (de hecho, solo bitcoin).

Sin embargo, en julio de 2026, el Consejo Ejecutivo rechazó el proyecto de bonos de CleanSpark por $100 millones respaldados en bitcoin; la decisión se tomó con tres votos en contra y dos a favor. Esto demuestra que incluso en un estado progresista persisten desacuerdos sobre instrumentos específicos.

Mi comentario: Nuevo Hampshire avanza constantemente hacia la creación de una de las jurisdicciones más amigables para la industria cripto en EE. UU. Sin embargo, el debilitamiento de las funciones de supervisión de la Oficina de Valores podría ser un arma de doble filo: por un lado, reduce la carga regulatoria; por otro, aumenta los riesgos para los inversores minoristas. Observemos cómo reaccionan otros estados ante este precedente.