El petróleo Brent se disparó un 11%: shock geopolítico y ruptura técnica
El lunes, el mercado petrolero experimentó un shock de precios masivo: el costo del Brent (UKOIL) se disparó casi un 11%, alcanzando la marca de $83,31. Este repunte fue el más significativo desde la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero.
Factor geopolítico: control del Estrecho de Ormuz
El catalizador del crecimiento fueron los nuevos ataques de EE. UU. contra objetivos iraníes y las declaraciones de Washington sobre su intención de tomar el control directo del Estrecho de Ormuz. A través de este corredor estratégico, en tiempos de paz transita aproximadamente una quinta parte de todo el comercio mundial de petróleo. En respuesta, Teherán atacó objetivos estadounidenses en la región y volvió a declarar cerrado el estrecho, advirtiendo a los buques que deben cumplir estrictamente las rutas autorizadas.
Los datos de navegación ya registran un colapso: en 12 horas del domingo, solo nueve barcos lograron cruzar el estrecho, mientras que antes del inicio de las hostilidades, el promedio diario de tránsitos se acercaba a 130. Los mercados bursátiles reaccionan de manera dispar: el Nikkei 225 japonés perdió casi un 2%, mientras que los contratos petroleros experimentan un fuerte crecimiento en la revalorización de riesgos.
Panorama técnico: el RSI rompió la resistencia tras tres fracasos
El índice de fuerza relativa (RSI) diario del Brent alcanzó el nivel de 55 y se consolidó por encima del nivel neutral de 50. Esta ruptura es especialmente significativa: los vendedores detuvieron el crecimiento del indicador en tres ocasiones: en mayo en los niveles 64 y 58, y en junio en 46. Tras caer a 27 a finales de junio (zona de sobreventa), el RSI finalmente superó la línea de tendencia bajista, confirmando un cambio de iniciativa a favor de los compradores.
Pronóstico: rango clave de $90–$92
De febrero a mayo, el Brent se movió dentro de un gran triángulo simétrico con un vértice en $118 y una base en $91. A finales de mayo, el precio cayó y a principios de julio descendió hasta el soporte de $71–$73. Los compradores formaron allí una base durante dos semanas, y la sesión del lunes permitió que el Brent subiera por encima de $83.
La siguiente resistencia importante se encuentra en la zona de $90–$92. En primavera, este nivel actuó como soporte del triángulo, y ahora se convertirá en una prueba clave para la recuperación actual. Si los vendedores se activan aquí, se confirmará el escenario bajista y el precio podría volver a $71–$73. Sin embargo, un cierre del día por encima de $92 anularía la ruptura a la baja y restauraría la tendencia alcista de principios de año.
Mi análisis: El aumento actual es un ejemplo clásico de prima geopolítica, que probablemente se mantendrá mientras la tensión en el Estrecho de Ormuz no disminuya. Técnicamente, la ruptura del RSI por encima de 50 y el rebote desde la zona de $71–$73 crean las condiciones para probar $90–$92. Sin embargo, para confirmar un cambio de tendencia, el Brent necesita consolidarse por encima de $85. Hasta que esto ocurra, el crecimiento sigue siendo una corrección dentro de la tendencia bajista a largo plazo.