Guerra por la infraestructura: Circle, Stripe y Tether construyen sus propias cadenas de bloques para stablecoins
El mercado de las stablecoins está entrando en una etapa fundamentalmente nueva. Los dólares digitales ya no son solo tokens que buscan la blockchain más barata. Los emisores se han dado cuenta: controlar el activo no es suficiente, también hay que poseer la red por la que se mueve. Estamos presenciando la formación de tres proyectos de infraestructura competidores, cada uno de los cuales aspira a ser la capa de liquidación del futuro.
Escala del mercado y distribución actual
Según mis datos, la oferta total de stablecoins ya ha alcanzado los $309 mil millones, con el 99% denominado en dólares estadounidenses. El volumen diario promedio de transferencias es de colosales $209 mil millones. La red procesa 63,8 millones de transacciones al día con 4,4 millones de direcciones activas. Sin embargo, el punto clave es que las stablecoins aún están lejos de su misión de pago. Alrededor del 49% se utiliza para trading, el 26% simplemente permanece en los exchanges, el 17% está involucrado en DeFi, y solo una fracción menor corresponde a pagos directos.
Por qué los emisores quieren sus propias redes
Cada blockchain importante se creó originalmente para su propio propósito: Ethereum para liquidaciones universales, Solana para alta capacidad de procesamiento, Base para la economía de consumo masivo. TRON se convirtió en la plataforma más grande para USDT precisamente gracias a su bajo costo y amplia integración. Pero la conclusión clave que he extraído del análisis de la situación actual es que los propios activos ya han alcanzado una escala, mientras que la capa de pagos que los rodea aún no.
Es por eso que los emisores y las empresas de pagos se preguntan: ¿por qué alquilar eternamente una red ajena? Quieren que billones de dólares se muevan en la cadena, y que los usuarios no piensen en gas, puentes ni validadores.
Tres contendientes por el dominio de la infraestructura
El primer proyecto es Arc. A través de él, Circle intenta convertir USDC de un activo en un sistema operativo. La innovación clave: la stablecoin se utiliza para pagar el gas, y la propia red es compatible con EVM y está conectada a la infraestructura ya existente de Circle.
El segundo participante es Tempo. Stripe y Paradigm ven la misma oportunidad desde el lado de los pagos: las comisiones se pagan directamente en stablecoins, y el propio Tempo ya permite trabajar con ellas dentro de Stripe Treasury en más de 100 países.
El tercer binomio es Tether y Plasma. Tether tiene la liquidez en dólares más profunda en criptomonedas, y Plasma está construyendo una red en torno a USDT y USDT0 para pagos, ahorros y préstamos sobre una base de liquidez unificada.
Sin embargo, la lucha no es solo entre estos tres. También quieren su parte del mercado los gigantes de las finanzas tradicionales: Visa, Mastercard, PayPal, Coinbase y BlackRock, que ven en las stablecoins el principal producto de la industria.
Mi evaluación experta
Por el momento, Plasma tiene la protección más sólida: la liquidez y los productos ya están en su lugar. Arc, con sus vínculos institucionales, aún tiene que demostrar una demanda real, no solo titulares llamativos. Además, crear redes innecesarias es incorrecto. Tres participantes ya son suficientes, y una nueva ola de "cadenas zombi" solo fragmentaría la liquidez. Será realmente interesante observar la lucha por un mercado de $2–4 billones para 2030, y serán estos tres proyectos los que determinen quién se convertirá en el nuevo estándar de liquidación de la criptoeconomía.