Los stablecoins se están convirtiendo en el "sistema circulatorio" para los micropagos de agentes de IA: análisis de Visa
Los expertos de Visa y la empresa de análisis blockchain Artemis realizaron un profundo análisis de los flujos de pago en el ámbito de la inteligencia artificial. Su conclusión es clara: las tarjetas tradicionales y las stablecoins ocuparán nichos fundamentalmente diferentes en el procesamiento de transacciones de agentes de IA.
Los autores del estudio dividieron las operaciones en dos clases claras. La primera son las compras por encargo de una persona: reserva de billetes, gestión de suscripciones, pedido de productos. En esencia, se trata del comercio electrónico clásico, donde las tarjetas de pago son cómodas y habituales. La segunda clase son las microtransacciones entre programas: pago de solicitudes API individuales, acceso a datos, potencia de cálculo o herramientas de software. Los importes aquí rara vez superan 1 dólar.
Precisamente aquí, según mi valoración, se encuentra el avance clave. Las comisiones fijas de la infraestructura de tarjetas la hacen económicamente inviable para pagos tan pequeños: simplemente «se comen» todo el importe. Al mismo tiempo, en las redes Base y Solana, las comisiones son de fracciones de céntimo. El informe analiza en detalle dos protocolos abiertos: x402 (activo en Base, Solana y Polygon) y el Protocolo de Pagos Automáticos (MPP), que admite tanto blockchains como sistemas tradicionales.
Según datos de Artemis del 21 de abril, tras filtrar operaciones de prueba y ficticias, a través de x402 se procesaron aproximadamente 15 millones de dólares en 109,6 millones de transacciones. El MPP muestra cifras más modestas: 25.000 dólares y 115.000 transferencias. En comparación, los datos brutos eran varias veces superiores: 135,7 millones de dólares y 178,3 millones de operaciones a través de x402. La diferencia es el resultado de depurar la actividad claramente artificial. Esto indica que el mercado real apenas se está formando, pero su potencial es enorme.
Los autores proponen un modelo híbrido: tarjetas para autorización y compras por encargo de personas, stablecoins para liquidaciones entre programas. Ambos métodos pueden aplicarse en diferentes etapas de una misma tarea.
El principal problema no resuelto es la confianza. ¿Quién responde por una compra errónea o no autorizada: el propietario del agente, el operador de la plataforma, el desarrollador del modelo o el vendedor? Las normas existentes de contracargos están diseñadas para personas. Aún no existe un mecanismo para impugnar miles de transacciones automáticas por hora. Un riesgo adicional son las instrucciones maliciosas capaces de redirigir el pago o hacer que el agente realice una compra no planificada.
Mi análisis: el mercado de micropagos para agentes de IA es un «océano azul» para las stablecoins. Mientras no se desarrollen la infraestructura de confianza y los estándares para impugnar transacciones, la adopción masiva seguirá siendo limitada. Pero son precisamente las soluciones blockchain las que ofrecen la forma más elegante de resolver el problema de las «microcomisiones» — y Visa lo entiende perfectamente.