Red de narcotráfico en la darknet en EE.UU.: una pareja lavaba cientos de miles de dólares en criptomonedas
El Gran Jurado del Distrito Sur de Florida ha presentado cargos contra dos residentes de Los Ángeles que, según la investigación, organizaron una red masiva de venta de drogas en la darknet y blanquearon las ganancias a través de complejos esquemas con criptomonedas. Este caso es un claro ejemplo de cómo los activos digitales se utilizan para ocultar ingresos ilegales y destaca el creciente papel del análisis de blockchain en la lucha contra este tipo de delincuencia.
Nicholas Aguilar, de 44 años, y Jessica Marcolina, de 37, gestionaban cuentas de vendedores bajo el seudónimo HotGirlzClub en varias plataformas de la darknet. Desde 2020, enviaban fentanilo y metanfetamina por correo. Solo en siete meses de 2025, las autoridades registraron más de 500 paquetes presuntamente relacionados con este esquema y que contenían sustancias prohibidas.
Taller de fabricación de "armas fantasma"
Durante los allanamientos en las casas de Aguilar y Marcolina en California, se encontraron grandes cantidades de drogas, materiales de embalaje y documentos falsificados a nombre de víctimas de robo de identidad. Además, a Aguilar se le incautaron dos pistolas cargadas y un rifle. Los investigadores señalaron que había equipado un taller donde fabricaba las llamadas "armas fantasma", silenciadores y receptores. En los paquetes comprados por agentes encubiertos también se hallaron insertos con advertencias sobre el riesgo de sobredosis, lo que, según la fiscalía, demuestra que los acusados eran conscientes del peligro de sus acciones.
Rastro de criptomonedas: de BTC a Monero
Un elemento clave del caso es el blanqueo de criptomonedas. Según la investigación, los delincuentes transferían los ingresos a través de una larga cadena de transacciones para ocultar el origen y los propietarios de los fondos. En un comunicado de prensa del Departamento de Justicia de EE. UU. se destaca que Aguilar y Marcolina "conspiraron y blanquearon criptomonedas obtenidas de la venta de drogas mediante transacciones diseñadas para ocultar las fuentes originales y los propietarios de los fondos".
Este caso se enmarca en una tendencia global. Según estimaciones de Chainalysis, en 2025, los flujos on-chain a través de los mercados de la darknet alcanzaron casi $2.600 millones. La mayor parte de las transacciones en la darknet se realiza en bitcoin (BTC), pero su blockchain abierto permite rastrear las transferencias. Por ello, muchos vendedores están migrando a Monero (XMR), una moneda privada que es la más difícil de rastrear.
Aguilar y Marcolina enfrentan cargos por conspiración para la distribución de sustancias prohibidas y por blanqueo de dinero. Por el primer delito se enfrentan a cadena perpetua, y por el blanqueo, hasta 20 años de prisión. Este caso envía una señal clara al mercado: incluso los esquemas criptográficos más sofisticados no garantizan el anonimato, y las autoridades utilizan cada vez más el análisis de blockchain para resolver este tipo de delitos.