Las acciones de Alphabet bajo presión: el retraso de Gemini y el golpe antimonopolio de la UE superan el respaldo de Buffett
La capitalización de mercado del holding Alphabet se ha reducido más de un 4% en los últimos días. La causa han sido dos poderosos factores negativos: una dura decisión regulatoria de la Unión Europea que obliga a Google a abrir el acceso a sus datos de búsqueda y al ecosistema Android a sus competidores, así como el retraso confirmado del lanzamiento de su modelo insignia de IA, Gemini 3.5 Pro.
El impulso a corto plazo que la reciente noticia de la compra de acciones por parte del fondo de Warren Buffett había dado a las acciones de Alphabet se ha visto prácticamente anulado por completo. Después de que las cotizaciones se acercaran a la marca de los $370, ahora cotizan en torno a los $353. El mercado está reevaluando claramente los riesgos relacionados con el liderazgo tecnológico de Google y su capacidad para competir en la carrera de la inteligencia artificial.
Presión regulatoria: un nuevo frente para Google
La Comisión Europea ha tomado una decisión sin precedentes, obligando a Google a proporcionar 11 funciones clave del sistema operativo Android a asistentes de IA de terceros. Además, la empresa deberá compartir datos de búsqueda anonimizados con sus competidores, incluido OpenAI. Estas medidas entrarán en vigor con el lanzamiento de la próxima versión de Android en julio de 2027, y la transferencia de datos de búsqueda será obligatoria a partir de enero de 2027.
Esta decisión crea un riesgo estructural a largo plazo para el negocio de Google, ya que socava su ventaja clave: el acceso a enormes volúmenes de datos de usuarios. Además, la próxima semana la UE podría imponer a la empresa otra multa en otra vertiente de la misma investigación antimonopolio. La presión regulatoria también aumenta por parte de las autoridades de EE. UU., que están examinando en detalle la posición dominante de la corporación en el sector de las búsquedas.
Retraso de Gemini: una señal de alerta para los inversores
Paralelamente a los problemas regulatorios, Alphabet se ha enfrentado a dificultades internas. El lanzamiento de Gemini 3.5 Pro, que el CEO de la compañía, Sundar Pichai, prometió para junio, se ha retrasado. El equipo de ingenieros aún está perfeccionando el rendimiento del modelo, lo que genera preocupaciones: según métricas corporativas, los sistemas competidores ya están superando el desarrollo de Google.
El retraso parece especialmente preocupante en el contexto de los gastos de capital récord. Recordemos que Alphabet planea gastar este año entre $180 y $190 mil millones en el desarrollo de su área de IA. Para realizar estas inversiones, la compañía ya ha modificado su política de recompra de acciones y ha llevado a cabo una colocación masiva de $80 mil millones, en la que Berkshire Hathaway actuó como inversor ancla.
Los analistas de Wall Street pronostican que, para el segundo trimestre, las ganancias por acción de Alphabet serán de aproximadamente $2.86, casi un 24% más que el resultado del año anterior. El principal motor sigue siendo el negocio de Google Cloud, que creció un 63% en el último trimestre, alcanzando casi los $20 mil millones. Es este segmento el que está en el centro de atención de los inversores, que evalúan la capacidad de la empresa para monetizar sus gigantescas inversiones en inteligencia artificial.
La postura de Buffett: confianza a largo plazo
En medio del pánico, las acciones de Warren Buffett parecen un oasis de estabilidad. En una entrevista reciente, confirmó que inició personalmente la compra de acciones de Alphabet, y la participación de Berkshire en la compañía ya supera los $31 mil millones, convirtiéndose en el tercer activo más grande de la cartera después de Apple y American Express. Buffett calificó abiertamente los colosales gastos en IA como «dinero real y muy serio», advirtiendo al mercado que no persiga ganancias inmediatas.
Desde mi punto de vista, la situación actual es una prueba clásica de resistencia para los inversores a largo plazo. Los riesgos regulatorios y los retrasos en la IA son desafíos serios, pero los indicadores fundamentales de Google Cloud y el respaldo de un peso pesado como Buffett sugieren que el mercado podría estar sobrevalorando los factores negativos a corto plazo. Sin embargo, los inversores deben seguir de cerca el informe trimestral: será el indicador clave de si Alphabet está logrando convertir sus inversiones multimillonarias en ganancias reales.