Trump aprobó la inclusión de normas éticas en la Ley CLARITY: un compromiso en medio de ingresos multimillonarios
La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha dado su consentimiento de principio para incluir un paquete de restricciones éticas en el proyecto de ley CLARITY Act, que regula el mercado de activos digitales. Esta decisión es el resultado de intensas negociaciones entre bastidores destinadas a mitigar las críticas de los demócratas y garantizar la aprobación del documento en el Senado.
Según información obtenida de fuentes internas, la Casa Blanca ya ha enviado el texto acordado a algunos senadores republicanos. Los detalles del paquete aún no se revelan, pero la exigencia clave de los opositores al proyecto de ley es prohibir que el presidente, los miembros del Congreso, los altos funcionarios y sus familias obtengan ganancias del negocio de las criptomonedas.
Presión demócrata y reunión con republicanos
El 14 de julio, tres senadores demócratas —Chris Murphy, Jeff Merkley y Chris Van Hollen— criticaron duramente la versión actual de la CLARITY Act, calificándola de inaceptable sin normas anticorrupción. En respuesta, el 16 de julio se celebró una reunión a puerta cerrada entre Trump y senadores republicanos clave, entre ellos Cynthia Lummis, Bernie Moreno, Thom Tillis y Bill Hagerty. En la discusión también participaron el asesor de la Casa Blanca para criptomonedas, Patrick Witt, y la jefa de gabinete, Susie Wiles. No se invitó a representantes del Partido Demócrata a la reunión, lo que subraya el carácter politizado de las negociaciones.
Miles de millones en juego: conflicto de intereses de Trump
La tensión en torno al proyecto de ley se ve agravada por los intereses financieros personales del presidente. Según la declaración de ingresos de 2025, los proyectos y activos relacionados con la industria cripto generaron a Trump al menos $1.400 millones. La senadora Elizabeth Warren instó al jefe de Estado a revelar voluntariamente los ingresos de activos digitales del primer semestre de 2026, sin esperar el informe obligatorio que se presenta solo en mayo de 2027. Sin embargo, la Casa Blanca insiste en que no existe conflicto de intereses.
Cabe recordar que la Cámara de Representantes aprobó la CLARITY Act el 17 de julio de 2025 con 294 votos a favor frente a 134 en contra. El 14 de mayo de 2026, el Comité Bancario del Senado aprobó su propia versión del documento (15 votos a favor, 9 en contra). El proyecto de ley busca delimitar claramente las competencias de la SEC y la CFTC en la regulación de activos digitales, una demanda de larga data de la industria. Sin embargo, la nueva versión con disposiciones éticas aún no se ha publicado y no se ha fijado una fecha para su consideración en el pleno. Las negociaciones deben concluir antes del receso de agosto en el Senado.
Comentario analítico: El acuerdo de Trump a las normas éticas es un paso forzado pero estratégicamente acertado. Sin este compromiso, la CLARITY Act tenía todas las posibilidades de estancarse en el Senado, a pesar de la mayoría republicana. Sin embargo, los ingresos multimillonarios del presidente provenientes de la industria cripto lo hacen vulnerable a acusaciones de cabildeo. La cuestión no es si se adoptarán estas normas, sino cuán estrictas resultarán. Si la prohibición de obtener ganancias para los funcionarios es integral, podría sentar un precedente para todo el sistema de servicio público de Estados Unidos.