Los analistas pronostican un aumento del Brent hasta los $120: el estrecho de Ormuz es la principal amenaza.
El mercado de materias primas energéticas está al borde de una volatilidad significativa. Mi análisis de la situación geopolítica actual y los datos de suministro indica que podríamos ver el Brent en $120 por barril ya en el segundo semestre del año. Esto acercaría las cotizaciones al máximo histórico de $126,41, registrado el 30 de abril en el pico de la escalada entre Estados Unidos e Irán.
El factor clave que impulsa el alza son las prolongadas interrupciones en los suministros a través del Estrecho de Ormuz. Los volúmenes de exportación del Golfo Pérsico han caído más del 45% respecto al nivel previo al conflicto. La escalada en Oriente Medio y el bloqueo efectivo de la ruta marítima clave crean un déficit de oferta que el mercado no puede compensar rápidamente.
Escenario base: ¿corrección o nuevo shock?
El pronóstico base supone que, con una desescalada del conflicto, el Brent se estabilizaría alrededor de $80 en el cuarto trimestre y bajaría a $75 el próximo año. Sin embargo, este escenario parece demasiado optimista. Los intentos de tregua, que enfriaron el alza hasta $88,47, son de carácter temporal. Los riesgos de bloqueo no solo de Ormuz, sino también de las rutas en el Mar Rojo, donde los hutíes amenazan con interrumpir los suministros desde Arabia Saudita, inclinan la balanza hacia un mayor encarecimiento.
Dinámica de la demanda y las reservas
La reducción de las reservas mundiales hace que el mercado sea extremadamente vulnerable. La desaceleración de las importaciones en China y la elasticidad de la demanda pueden limitar el potencial de crecimiento, pero no anulan el déficit fundamental. El agotamiento de las reservas estratégicas, del que ya advirtieron analistas anteriormente, solo intensifica la presión sobre los precios.
En este contexto, se debe prestar especial atención al mercado del diésel. La escasez de este tipo de combustible, los problemas en las refinerías y la alta probabilidad de un aumento en los precios del gas crean riesgos adicionales. Recomiendo considerar posiciones largas en el diferencial entre diciembre de 2026 y marzo de 2027 en el mercado europeo del diésel; esto podría ser un activo de cobertura en un entorno de incertidumbre.
Mi opinión experta: El mercado subestima la probabilidad de un conflicto prolongado. Incluso una tregua a corto plazo no resolverá el problema logístico, y la restauración de los suministros llevará meses. El nivel de $120 no es solo un pronóstico, sino una evaluación realista del riesgo que ya se está incorporando en los precios. Los inversores deberían cubrirse contra una mayor volatilidad.