Gran Bretaña al borde de una crisis hídrica: la carrera de la IA amenaza los recursos del país

Los ambiciosos planes del Reino Unido para escalar la inteligencia artificial chocan con una dura realidad: el país carece catastróficamente de agua para enfriar los centros de datos. Según un análisis de la organización especializada Water UK, las proyecciones oficiales de consumo de agua del gobierno contienen "errores fatales" e ignoran por completo las necesidades de los centros de procesamiento de datos (CPD).
El problema es sistémico. Se consumen enormes volúmenes de agua no solo directamente —a través de torres de enfriamiento y sistemas de refrigeración—, sino también indirectamente, debido al colosal consumo energético de los CPD. Sin embargo, ni en la estrategia "IA para la ciencia", ni en el plan de acción sobre las capacidades de la IA, ni en la política de creación de zonas de crecimiento de inteligencia artificial, el gobierno menciona el agua ni una sola vez. Incluso el programa nacional de recursos hídricos de la Agencia de Medio Ambiente, actualizado en junio de 2025, evita evaluar las necesidades de los centros de datos.
Slough bajo amenaza: 125 CPD al borde del colapso
El epicentro de la crisis es la región de Slough, donde se concentra una cantidad récord de centros de datos. Aquí ya se planean o construyen alrededor de 125 instalaciones, y en la mayor parte del territorio está prohibido el uso de mangueras para riego. El operador local Affinity Water informó que algunos CPD solicitan hasta 3 millones de litros de agua al día, equivalente al consumo máximo de un pequeño pueblo con 3500 hogares.
Las normas vigentes de la Agencia de Medio Ambiente obligan a los centros de datos a usar exclusivamente agua potable. Esto provoca un consumo diario de aproximadamente 6,6 millones de litros. Si el gobierno cumple su plan de triplicar la capacidad de cómputo para 2030, la cifra se dispararía a 19,8 millones de litros al día.
"Los objetivos de reducción de fugas y disminución del consumo ya son extremadamente ambiciosos. La única solución para garantizar nuevos suministros es aumentar la extracción de agua del medio ambiente, lo que lo dañaría, o construir nuevos embalses. Sin embargo, la planificación y construcción de grandes instalaciones puede llevar hasta 15 años", subraya el documento de Water UK.
Cabe destacar que problemas similares ya están surgiendo en otros países. En julio, la gobernadora de Nueva York impuso una moratoria a la construcción de grandes centros de datos hasta que se apruebe una ley, y en Texas, operadores de CPD fueron sorprendidos eludiendo el control ambiental público.
Opinión de experto: La situación en el Reino Unido es un claro ejemplo de cómo el progreso tecnológico entra en conflicto con las limitaciones básicas de recursos. Ignorar la cuestión del agua en la etapa de planificación puede acarrear no solo consecuencias ambientales, sino también graves costos económicos. Sin una revisión urgente de las políticas y la implementación de sistemas de enfriamiento alternativos (por ejemplo, utilizando agua recirculada o de mar), la industria británica de la IA corre el riesgo de enfrentar severas restricciones de crecimiento en los próximos 3 a 5 años.