Jamie Dimon pone fin al S&P 500 y los bonos del Tesoro: cuatro señales de alarma desde Wall Street
El mercado bursátil estadounidense muestra resultados impresionantes, y JPMorgan Chase reportó una ganancia trimestral récord en la historia del sector bancario. Sin embargo, el director del gigante financiero, Jamie Dimon, no se apresura a compartir el optimismo general. En una entrevista reciente, dejó claro que no tiene prisa por comprar ni el índice S&P 500 ni los bonos del Tesoro estadounidense a largo plazo. Esta declaración merece una atención especial, especialmente en medio de los resultados récord del propio banco.
Dimon destacó que actúa de manera selectiva, evaluando empresas individuales, no el mercado en su conjunto. Confesó que últimamente no ha adquirido acciones y, aunque el panorama actual no parece catastrófico, según él, está muy lejos de ser ideal. Esta es una señal directa: en los niveles actuales, el director de JPMorgan no ve un potencial significativo para el crecimiento del mercado amplio.
Aún más categórica fue su respuesta a la pregunta sobre la compra de bonos del gobierno estadounidense a largo plazo. «Personalmente, no. No los compraría», afirmó Dimon. Lo relaciona con las tasas de interés. Según su estimación, incluso si la inflación baja al objetivo del 2%, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años debería mantenerse en el 4–4,5%, y las tasas a corto plazo, en el rango del 3,25–3,5%. Los mercados ya están cerca de estos valores, lo que significa que prácticamente no queda espacio para un aumento en el precio de los bonos.
Geopolítica y déficit presupuestario
Dimon también señaló el creciente déficit presupuestario de EE. UU., recordando la década de 1970, cuando la inflación se disparó del 3,5% al 11% en paralelo al aumento de los déficits. Enumeró una serie de riesgos que, en su opinión, están subestimados: el conflicto en Ucrania, las tensiones con Irán, el aumento del gasto militar en el mundo y el enfrentamiento entre EE. UU. y China. Comparó estos factores con placas tectónicas capaces de provocar un efecto inesperado y poderoso.
Es notable que Dimon reconoció que la economía global se ha vuelto más resistente y menos dependiente de los recursos energéticos. Sin embargo, según él, una alta resiliencia no garantiza que en algún momento no ocurra un cambio brusco de escenario.
Ganancia récord y escepticismo ponderado
JPMorgan reportó una ganancia neta de $21,2 mil millones en el segundo trimestre de 2026, un 41% más que el año anterior. Los ingresos por operaciones con acciones aumentaron un 86%, alcanzando los $6 mil millones. Dimon calificó la situación actual como casi ideal para el sector bancario, pero advirtió que esta fase no será eterna.
Opinión del experto: La postura de Dimon no es solo un escepticismo personal, sino una señal sistémica para todos los mercados, incluido el de criptomonedas. Si uno de los financieros más influyentes del mundo evita los activos tradicionales «libres de riesgo» y el mercado amplio, esto pone en duda la dinámica de todos los activos de riesgo. Los inversores deberían reflexionar: si el director del banco más grande no ve puntos de entrada atractivos, quizás la fase actual de crecimiento esté realmente cerca de su fin.