Bitcoin alcanzó los $66,400: las entradas de ETF y las liquidaciones de cortos están calentando el mercado
El 21 de julio, la primera criptomoneda mostró un fuerte repunte, alcanzando la marca de $66,400. Se trata de una actualización del máximo mensual: la última vez que el activo cotizó en niveles similares fue el 17 de junio. El movimiento alcista estuvo acompañado de una importante entrada de capital en productos institucionales.
El principal impulsor del crecimiento fue la quinta sesión de negociación consecutiva con entrada neta de fondos en los ETF spot de bitcoin estadounidenses. Durante este período, los fondos acumularon aproximadamente $727.3 millones. Solo el 20 de julio, la entrada fue de $226.9 millones, el mejor registro desde el 6 de julio. Esta racha es la más larga desde principios de mayo, cuando observamos seis días consecutivos de entrada de fondos.
La ruptura de la resistencia local provocó una liquidación masiva de posiciones cortas. En las últimas 24 horas, se cerraron forzosamente posiciones por $241.69 millones en el mercado cripto, de los cuales $182.5 millones correspondieron precisamente a cortos. Este es un escenario clásico de "compresión de cortos", que solo aviva el fuego del impulso alcista.
Desde un punto de vista técnico, la atención del mercado se centra ahora en la zona de $65,000–$67,000. Este rango formó una resistencia ya en el primer trimestre. Como señaló el trader Jelle, si los compradores logran consolidarse firmemente por encima de este nivel, el camino hacia los $70,000 estará abierto. Teniendo en cuenta el flujo actual de liquidez hacia los ETF, este escenario parece cada vez más probable.
Sin embargo, no todo es tan claro. El veterano del mercado Peter Brandt mantiene un pronóstico cauteloso, señalando el 4 de octubre como una posible fecha para la finalización del actual ciclo bajista. Él admite la posibilidad de que bitcoin caiga a la zona de $40,000–$50,000 antes de formar un suelo definitivo. Según él, los mercados no tocan fondo con optimismo, sino con pánico y aumento de volúmenes, y el sentimiento actual de los participantes aún está lejos de una capitulación total.
Mi análisis: Sin duda, la entrada en los ETF es una señal alcista poderosa que demuestra el interés de los institucionales. Sin embargo, recomiendo no descartar el contexto macroeconómico y los riesgos de recesión, que podrían volver a presionar los activos de riesgo. Es posible una ruptura a corto plazo hacia los $70,000, pero para un crecimiento sostenible, el mercado necesita pasar por una etapa de "limpieza" final, como menciona Brandt.