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21.07.2026
14:38

El Parlamento Europeo lucha contra el «neurobasura»: cómo el caos de la IA en la legislación generó su propia plataforma EPGenAI Hub

El Parlamento Europeo se ha enfrentado a un problema inesperado: los diputados y sus asistentes utilizan masivamente redes neuronales para redactar discursos, solicitudes y enmiendas, lo que ha provocado la aparición de "neurobasura": contenido de baja calidad, estereotipado, con alucinaciones y referencias a leyes inexistentes. En lugar de una prohibición total, la dirección de la institución decidió tomar otro camino: lanzar su propia plataforma, EPGenAI Hub.

Según mis datos, alrededor de 2100 personas —casi una quinta parte del personal— recurren a la IA a diario. La situación se agravó en julio, cuando en una reunión de los jefes de comités se registró un aumento anómalo de enmiendas que requerían traducción. Los textos se caracterizaban por un estilo seco típico y contenían referencias a actos normativos ficticios. El coordinador de la ley de IA, Brando Benifei, calificó esto directamente como "una avalancha de neurobasura y falsificaciones". El diputado irlandés Barry Andrews, que preside el comité de desarrollo, reconoció que los colegas escriben mediante IA debido a la enorme carga de trabajo, aunque él mismo considera que estas tareas son una obligación clave del legislador.

Soberanía a la europea

La plataforma ya se ha presentado en talleres. El lanzamiento oficial está previsto para septiembre. La versión beta ofrece una elección entre modelos locales (Llama de Meta, GPT-OSS de OpenAI, Mistral Small) y servicios externos (ChatGPT, Claude Sonnet). Sin embargo, aquí reside una paradoja: al ampliar la presencia de los gigantes estadounidenses de la IA, el parlamento va en contra de la línea de Bruselas de reducir la dependencia tecnológica de Estados Unidos. Anteriormente, la institución ya reemplazó Google por el buscador francés Qwant y desactivó la IA integrada en las tabletas de los diputados por razones de ciberseguridad.

El servicio de prensa aclaró que la lista de modelos podría cambiar: se planea añadir al sistema soluciones europeas soberanas de nuevos proveedores de nube.

No solo Bruselas

Incidentes similares se registran también en Rusia. Los periodistas sospecharon del uso de ChatGPT en la preparación del proyecto de ley n.º 1126815-8: en una nota al pie de la exposición de motivos se encontró la etiqueta source=chatgpt.com. En la Duma Estatal explicaron que un empleado utilizó la IA solo para buscar rápidamente la fuente original, y que los datos resultaron ser correctos. El comité subrayó que la creación de proyectos de ley requiere conocimientos profundos, y que la red neuronal aún no puede manejar esa tarea.

Mi conclusión experta: El Parlamento Europeo eligió un camino pragmático: no luchar contra la tecnología, sino canalizar su uso hacia un cauce controlado. Sin embargo, la dependencia de modelos extranjeros sigue siendo una vulnerabilidad. Mientras no aparezcan soluciones europeas soberanas en EPGenAI Hub, la "soberanía digital" de Bruselas sigue siendo más una declaración que una realidad.