Pakistán crea una unidad especial para combatir el criptodelito: división de poderes y una nueva etapa de regulación

La Agencia Federal de Investigación de Pakistán (FIA) ha lanzado oficialmente una unidad especializada destinada a investigar delitos que utilizan activos digitales. El enfoque principal es combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo a través de criptomonedas. Este es un paso lógico en el contexto del endurecimiento global del control sobre las monedas virtuales.
La nueva estructura está integrada en el Centro Nacional de Comando y Control (NC3), que reúne varias áreas clave: unidades de lucha contra el lavado de activos, ciberpatrullaje, inteligencia de fuentes abiertas, monitoreo de la darknet, así como el departamento de coordinación de Interpol. Las funciones regulatorias permanecen en la Autoridad de Regulación de Activos Virtuales de Pakistán (PVARA), que se encarga de la concesión de licencias a los participantes del mercado y del desarrollo del marco normativo.
Clara división: quién es responsable de qué
El director de la unidad antiterrorista de la FIA, Muhammad Athar Waheed, destacó que la nueva unidad se ocupará exclusivamente de los aspectos criminales del uso de activos digitales, mientras que PVARA se centrará en la concesión de licencias, la supervisión y el desarrollo de reglas para la industria. Según sus palabras, las autoridades también están preparando un reglamento que establezca plazos máximos para la realización de investigaciones, un paso importante para mejorar la eficiencia y transparencia del trabajo de las fuerzas del orden.
Waheed instó a la Agencia Nacional de Investigación de Ciberdelitos y a las Fuerzas Antinarcóticos de Pakistán a crear estructuras similares, lo que demuestra un enfoque integral de las autoridades para combatir la criptodelincuencia en todos los niveles.
Pakistán forma un ecosistema regulatorio completo
En abril, el Banco Estatal de Pakistán derogó la circular de 2018 que bloqueaba las operaciones bancarias con criptomonedas. Ahora, las instituciones financieras pueden abrir cuentas a los proveedores de servicios de activos virtuales (VASP) que hayan recibido la autorización previa del regulador: un certificado de no objeción (NOC). Las operaciones completas solo estarán disponibles después de obtener la licencia final de PVARA. Por ahora, el organismo está recibiendo solicitudes de NOC, mientras que el régimen completo de licencias para VASP aún está en desarrollo.
Paralelamente, las autoridades mantienen un diálogo con líderes religiosos sobre el estatus de los activos digitales. En junio, la seminaria Jamia Darul Uloom Karachi dictaminó que la criptomoneda no es reconocida como propiedad según las normas de la ley islámica y no puede utilizarse como medio de pago. Sin embargo, el jefe de PVARA, Bilal bin Saqib, instó a diferenciar entre tokens especulativos e instrumentos digitales respaldados, como stablecoins totalmente respaldadas, oro tokenizado y bonos islámicos en blockchain. Este enfoque parece pragmático y podría sentar las bases para un compromiso entre las normas religiosas y las necesidades de la economía digital.
Recordemos que en septiembre de 2025, PVARA ya invitó a las principales empresas cripto mundiales a presentar solicitudes para participar en la emergente economía digital del país. Pakistán apuesta claramente por crear un entorno equilibrado y seguro para la industria cripto, y la creación de una unidad de investigación especializada es un elemento importante de esta estrategia.
Comentario de experto: La separación de poderes entre el regulador y las fuerzas del orden es un paso correcto que reduce el riesgo de conflicto de intereses y mejora la eficiencia de la supervisión. Sin embargo, el desafío clave sigue siendo la incertidumbre sobre el estatus religioso de las criptomonedas. Si Pakistán logra encontrar una fórmula en la que los activos digitales respaldados obtengan la aprobación de la sharia, el país podría convertirse en uno de los primeros grandes centros islámicos para la industria cripto.