La reunión entre Lavrov y Rubio impulsó el mercado: el índice de la Bolsa de Moscú se disparó por encima de los 2140 puntos.
El mercado bursátil ruso muestra una impresionante recuperación. El índice MOEX superó el 22 de julio el nivel psicológicamente importante de 2100 puntos, y en la segunda mitad del día aceleró su crecimiento, alcanzando los 2140,35 puntos. Esto corresponde a un aumento del 2,96% en la sesión.
El catalizador clave para el cambio de tendencia fue el anuncio de la coordinación de las negociaciones entre el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, y el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio. La reunión está prevista para la primera mitad del jueves 23 de julio y se celebrará en Manila, en el marco de la reunión ministerial Rusia-ASEAN.
La reacción del mercado fue fulminante. Antes de que apareciera esta noticia, el índice MOEX caía un 0,7%, pero ya a las 12:17 hora de Moscú pasó a terreno positivo con un aumento del 1,03%, consolidándose en el nivel de 2100,20 puntos. En la segunda mitad del día, el crecimiento se aceleró y las cotizaciones llegaron a subir hasta los 2144,66 puntos.
Tendencia bajista de 19 semanas en peligro
El mercado sube por tercera sesión consecutiva tras un prolongado desplome que duró 19 semanas. Si el impulso actual se mantiene hasta finales de semana, el índice romperá la racha récord de caídas. Sin embargo, creo que hablar de un cambio completo de tendencia es prematuro por ahora. El rebote actual es, ante todo, una toma de ganancias en posiciones cortas y una reacción emocional al optimismo geopolítico, no un cambio en los impulsores fundamentales.
Las acciones de segundo y tercer escalón mostraron una dinámica explosiva. Los títulos de Sollers se dispararon más del 70%. Entre los líderes del crecimiento también se encontraron las acciones de Samolet, SFI, Whoosh, Grupo Astra, KamAZ, Delimóvil y Svetofor. Como señalan los analistas, muchos inversores abrieron posiciones cortas en estos títulos para cubrir sus carteras, y en el rebote fueron precisamente estos activos los que mostraron un rendimiento superior debido al cierre de cortos.
Un ejemplo claro son las acciones de EuroTrans, que en dos días subieron alrededor del 100%. Sin embargo, esta volatilidad está relacionada con la baja liquidez y la fuerte sobreventa de los títulos. Tras el cierre de las posiciones cortas, las cotizaciones bien podrían volver a sus mínimos anteriores.
Mirando al futuro: la tasa del Banco Central, el ancla principal
En el resultado general del índice, los saltos de los títulos de baja liquidez apenas influyeron. La base del MOEX sigue estando compuesta por Sberbank, LUKOIL, Gazprom y Norilsk Nickel, cuyo rebote fue notablemente más modesto.
Mucho dependerá de la próxima reunión del Banco Central y de los comentarios del regulador sobre el nivel esperado de la tasa para finales de año. Con una política coherente del regulador, el mercado podría recuperar un 15-20% para finales de año, aunque la volatilidad seguirá siendo alta. Por ahora, estamos presenciando un clásico "rally de esperanzas", y los inversores deberían mantener la cautela.
Mi conclusión: El crecimiento actual es un rebote correctivo impulsado por el optimismo geopolítico, no el inicio de una tendencia alcista sostenible. Los factores fundamentales, incluida la política monetaria restrictiva del Banco Central y los riesgos geopolíticos, no han desaparecido. Los inversores no deberían dejarse llevar por las emociones: el suelo del mercado podría no haberse alcanzado aún.