BitMEX cierra: cómo Arthur Hayes salvó los contratos perpetuos y le pronosticaban prisión al fundador
El cierre de BitMEX provocó una ola de nostalgia entre los veteranos de la industria cripto. En 11 años de funcionamiento, el exchange no perdió ni un solo satoshi debido a hackeos y le regaló al mercado un producto que todos los competidores copiaron. Pero detrás de los datos fríos se esconden historias sorprendentes, desde un contrato perpetuo que casi se elimina hasta un fundador al que expulsaron tres veces de la escuela.
Cómo el contrato perpetuo casi se elimina en el primer mes
En mayo de 2016, tres desarrolladores crearon el swap perpetuo: un futuro sin fecha de vencimiento. La posición se puede mantener para siempre, y el precio del contrato se mantiene cerca del spot mediante la tasa de financiamiento, pagos periódicos entre compradores y vendedores. Sin embargo, en el primer mes, el producto casi desaparece. El mercado funcionaba tan mal que uno de los fundadores quería simplemente eliminar el desarrollo. La situación la salvó Arthur Hayes.
Fue él quien disuadió a su colega de eliminarlo y durante el fin de semana reparó el mecanismo de la tasa de financiamiento, esa misma herramienta que mantiene el precio del contrato perpetuo cerca del spot. El resultado de esa discusión lo siente el mercado hasta hoy: cualquier contrato perpetuo en cada exchange cripto existe hoy gracias a esa decisión de Hayes. La herramienta en sí se convirtió en el producto más negociado de la industria cripto. La utilizan miles de traders y cientos de plataformas, aunque fue inventada precisamente en BitMEX.
El prodigio al que le pronosticaban millones y la cárcel
Una historia aparte está relacionada con uno de los cofundadores de la plataforma: Ben Delo. De niño, según Rand Group, lo expulsaron de tres escuelas primarias. En Oxford, sus compañeros le pronosticaron dos futuros potenciales: lo reconocieron como el candidato más probable para hacerse millonario y el segundo con más probabilidades de terminar tras las rejas.
Al final, ambos pronósticos se cumplieron. Delo realmente amasó una fortuna, pero también enfrentó problemas legales. Uno de los comentaristas comparó el camino de la empresa con la historia temprana de Stripe: primero caos, y luego una infraestructura que todos los demás copian. Otro participante en las discusiones resumió la idea a nivel de toda la industria: según su observación, las historias salvajes y las tecnologías duraderas en criptomonedas a menudo las crean las mismas personas.
La matrícula en vivo
El contraste entre la alegría y el dolor también se sentía en el día a día de la empresa. El equipo alquiló el piso 45 de una de las torres más caras de Hong Kong, vecinos de Goldman Sachs. Al mismo tiempo, sus propios usuarios "se quemaban" con un apalancamiento de 100x. Muchos lo hacían en pijama a las cuatro de la mañana, lo que se convirtió en un símbolo de la época. Esa experiencia es la que los veteranos recuerdan con más frecuencia. Un trader llamó a BitMEX el lugar que enseñó a toda una generación sobre gestión de riesgos, cobrando "la matrícula en vivo".
Muchos compartieron sus historias de pérdidas. Un usuario recordó cómo en 2018, a las tres de la mañana, miraba un saldo de cero, mientras que otro afirmó que entre diciembre de 2017 y marzo de 2018 perdió casi toda su cartera de 30 BTC. Según este último, en un momento de extrema volatilidad en el exchange no funcionaron ni el stop-loss ni la orden de cierre, por lo que fue liquidado. Verificar esta afirmación es imposible, pero la emoción misma —"la lección más cara de mi vida, que me hizo mejor como trader"— fue compartida por muchos en los comentarios.
Opinión del experto: BitMEX siempre quedará en la historia como la cuna del trading cripto moderno. Sin las decisiones de Arthur Hayes y el enfoque intransigente de sus cofundadores, el mercado de derivados se vería hoy completamente diferente. Las lecciones que enseñó este exchange, tanto financieras como humanas, se convirtieron en la base para toda una generación de participantes del mercado.