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23.07.2026
18:46

Llaves, no código: tres puentes DeFi perdieron $35,5 millones en un día debido a la comprometida de acceso

En un solo día, tres protocolos DeFi — AFX, B² Network y Verus — perdieron colectivamente $35,5 millones. Es notable que ninguno de los ataques estuviera relacionado con vulnerabilidades en contratos inteligentes. Los atacantes actuaron de manera más sutil: tomaron el control de claves y privilegios administrativos, en lugar de explotar errores en el código.

Detalles de cada ataque

El golpe más grande fue contra el protocolo AFX en la red Arbitrum: los atacantes robaron aproximadamente $24 millones en USDC utilizando claves de validador del puente comprometidas. Los fondos fueron transferidos a Ethereum, donde el hacker los intercambió por 12.467,5 ETH y los concentró en una sola dirección.

El segundo objetivo fue B² Network en BNB Chain. El atacante interceptó el derecho de actualización del contrato de staking, lo que permitió retirar 8,591 millones de tokens B2 (~$3,86 millones). Lo robado se convirtió en WBNB, luego en ETH y se retiró a través de NEAR Intents. El token nativo del proyecto se desplomó un 15% inmediatamente después del incidente.

La tercera víctima fue el puente Verus. Aquí, el hacker utilizó una ruta de confianza del puente, y ya era la segunda vez que explotaba la misma vulnerabilidad. Las pérdidas ascendieron a aproximadamente $7,5 millones, tras lo cual el atacante comenzó a lavar los fondos a través de Tornado Cash.

Cambio de paradigma: de errores a claves

Como muestran los datos, en 2026 aproximadamente el 40% de todas las criptomonedas robadas se debió a la compromisión de claves, no a hackeos de contratos inteligentes. Este es un resultado lógico: los contratos se someten cada vez más a auditorías y hay menos agujeros en la lógica. Los hackers se adaptan: pasan al nivel de acceso, atacando claves, paneles administrativos y derechos de actualización de contratos.

Opinión de experto: Los puentes como tecnología han demostrado su resistencia a ataques directos al código. Pero su "talón de Aquiles" son los sistemas de gestión de acceso. Mientras la industria no implemente módulos de seguridad de hardware (HSM) y multifirma a nivel de claves operativas, estos incidentes se repetirán. La situación actual no es una vulnerabilidad de código, sino una crisis de gestión de privilegios.