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23.07.2026
19:43

Imperio de estafas por $114 mil millones: cómo la ONU evaluó la magnitud del fraude criptográfico en Asia

La magnitud del fraude organizado en línea en el Este y Sudeste Asiático, así como en Australia y Nueva Zelanda, ha alcanzado cifras astronómicas. Según mis datos, obtenidos durante el análisis del informe de una unidad especializada de la ONU, el daño total de las operaciones fraudulentas para 2025 asciende entre 88,3 y 114,1 mil millones de dólares. Esto no es solo estadística: es evidencia de que la economía criminal de la región ha pasado a un nuevo nivel industrial.

Para entender la dinámica: en 2023, las pérdidas similares se estimaban entre 18 y 37 mil millones de dólares. Un crecimiento de aproximadamente tres veces en dos años indica un problema sistémico, no incidentes aislados. Los líderes en pérdidas registradas para 2024-2025 fueron China (5,1 mil millones de dólares), Corea del Sur (3,5 mil millones de dólares) y Taiwán (2,8 mil millones de dólares). Sin embargo, las cifras reales, considerando los casos no reportados, podrían ser varias veces mayores.

«Franquicia» criminal y el papel de las criptomonedas

La conclusión clave que extraigo del documento es una reestructuración completa de la economía criminal. Grupos dispersos se han consolidado en una red transfronteriza con infraestructura común. No se trata solo de centros de llamadas fraudulentas. Es una plataforma unificada para el lavado de dinero, la trata de personas, la migración ilegal y la recopilación de datos. Los expertos comparan este modelo con una franquicia corporativa, donde cada «departamento» presta servicios a la red general.

Las criptomonedas, y principalmente el USDT en la red TRON, se han convertido en la infraestructura de liquidación de este imperio en la sombra. Esta combinación ha creado un sistema financiero paralelo para transferencias casi instantáneas, baratas y seudónimas. A través de plataformas P2P y corredores clandestinos, los delincuentes convierten fácilmente moneda fiduciaria en stablecoins y viceversa, eludiendo los controles bancarios. He subrayado en repetidas ocasiones que la simplicidad y velocidad de las transacciones de USDT lo convierten en una herramienta ideal para tales esquemas.

Tecnología al servicio de los estafadores

Las redes criminales están adoptando activamente innovaciones. La IA generativa, los deepfakes y los mensajeros cifrados permiten escalar ataques y eludir verificaciones. El uso de redes publicitarias legítimas para difundir phishing ha aumentado un 42% en el último año. Incluso el internet satelital, incluido Starlink, se utiliza para garantizar la comunicación en áreas remotas, reduciendo la dependencia de las autoridades locales.

La geografía del reclutamiento también se está expandiendo. En los centros de fraude se han encontrado ciudadanos de al menos 80 países. Los empleadores buscan personas que hablen alemán, polaco, español y otros idiomas europeos, lo que indica preparación para ataques dirigidos a audiencias occidentales.

Mi conclusión profesional: las medidas actuales de las fuerzas del orden claramente van a la zaga de la velocidad de adaptación de las redes criminales. El simple cierre de centros individuales es ineficaz: la infraestructura migra rápidamente a otras jurisdicciones. La tarea clave es aprender a rastrear y confiscar criptoactivos; de lo contrario, los ingresos de los delincuentes permanecerán fuera del alcance y la industria del fraude seguirá creciendo.