El primer semestre de 2026 se ha convertido en un récord en cuanto al número de criptohackeos: los daños superaron los $1,1 mil millones.

La primera mitad de 2026 pasó a la historia de la criptoindustria como el período de seis meses con más «hackeos». Según mi análisis de datos, durante este período se registraron 212 explotaciones exitosas, lo que supera en 3,4 veces la cifra de todo 2025. El daño total ascendió a aproximadamente $1.100 millones.
Es notable que, aunque el número de ataques alcanzó valores récord, en términos monetarios las pérdidas fueron menores que en el mismo período del año anterior. En ese entonces, las estadísticas se vieron distorsionadas por el resonante hackeo de Bybit por $1.500 millones. Sin embargo, la dinámica actual genera una gran preocupación: la frecuencia de incidentes crece exponencialmente.
Amenazas clave: hackers norcoreanos e ingeniería social
La mayor parte de los fondos robados —el 55%— correspondió a actores vinculados con Corea del Norte. Precisamente a ellos atribuyo los ataques a los protocolos Drift (daño de $285 millones) y KelpDAO ($292 millones). Espero que la actividad de los especialistas norcoreanos se mantenga también en el segundo semestre.
Entre las tácticas de los hackers destaca la ingeniería social a través de LinkedIn, seguida del compromiso de los firmantes de billeteras multifirma. Según mis estimaciones, este esquema estuvo detrás de dos de los cuatro mayores incidentes del semestre.
Comparación con otras fuentes
Es interesante que los datos de otras plataformas difieran algo. Immunefi estima las pérdidas en $972 millones con 207 incidentes, mientras que Quill Audits las sitúa en $935,3 millones en 87 hackeos DeFi. Sin embargo, todas las fuentes coinciden en lo principal: el primer semestre de 2026 fue récord en número de explotaciones.
Desglose por redes y nuevos riesgos
Por cadenas de bloques, las mayores pérdidas se registraron en Ethereum ($332 millones) y Solana ($326 millones). En Ethereum son característicos los «explotaciones masivas» de código debido a la alta concentración de protocolos costosos, incluyendo re-staking y agregadores DEX. En Solana, los atacantes suelen atacar la infraestructura de firmantes, no los contratos inteligentes.
Merece especial atención un nuevo vector de amenazas: las explotaciones relacionadas con IA. El hackeo de Bankr por $216.000 fue el primer caso de este tipo. Espero que sigan ataques a agentes de IA mediante inyecciones de prompts, seguidas de la firma no autorizada de transacciones.
Mi comentario: El número récord de hackeos con daños relativamente bajos indica una fragmentación de los ataques: los hackers pasan de objetivos grandes y únicos a explotaciones masivas pero menos notorias. Esto exige que la industria revise sus enfoques de seguridad: el énfasis en medidas preventivas y la capacitación de los usuarios se vuelve críticamente importante.