Corea del Sur prepara una ley unificada sobre activos digitales: qué cambiará para el mercado

El regulador surcoreano, la Comisión de Servicios Financieros (FSC), ha anunciado el desarrollo de un proyecto de ley unificado para regular los activos digitales. El documento se elabora en estrecha colaboración con el partido gobernante y tiene como objetivo reemplazar las regulaciones fragmentadas actualmente vigentes en el país.
La nueva ley abarcará aspectos clave de la industria cripto: la emisión y circulación de stablecoins, los requisitos de licencia para los exchanges de criptomonedas, las obligaciones de divulgación de información, así como los mecanismos de control interno y gestión de riesgos. Este es el primer paso hacia la creación de un marco legal integral que debería reducir la incertidumbre regulatoria para los participantes del mercado.
Se presta especial atención a las stablecoins: la FSC tiene la intención de establecer reglas claras para su emisión, reserva y reembolso, lo que es particularmente relevante tras el colapso de TerraUSD en 2022, que afectó gravemente a los inversores surcoreanos.
Paralelamente, las autoridades planean someter a consideración un proyecto de ley del partido opositor para eliminar el impuesto sobre los ingresos de criptoactivos. Recuerdo que la tasa impositiva actual del 20% sobre ganancias superiores a 2,5 millones de wones (aproximadamente $1900) se ha pospuesto en repetidas ocasiones y ha generado críticas por parte de inversores y empresas.
Mi análisis
Corea del Sur avanza constantemente hacia el estatus de centro cripto global, y esta ley es una continuación lógica de la política iniciada con la Ley de Protección de Usuarios de Activos Virtuales. Sin embargo, es importante entender que el endurecimiento de los requisitos para los exchanges y emisores podría llevar a una consolidación del mercado y a la exclusión de los actores pequeños. Al mismo tiempo, la eliminación del impuesto sobre los ingresos será un fuerte incentivo para los inversores minoristas y devolverá parte del capital que se ha ido a jurisdicciones extraterritoriales. Espero que la versión final de la ley no se apruebe antes de finales de 2025, dadas las diferencias políticas entre los partidos.