El regulador de Australia presentó una demanda contra Telegram: el mensajero se enfrenta a una multa de 38 millones de dólares por contenido terrorista.
El comisionado australiano de seguridad en línea (eSafety) ha iniciado una demanda civil contra Telegram en el Tribunal Federal. El regulador acusa a la plataforma de incumplir sistemáticamente sus obligaciones de identificar y eliminar materiales que promueven el terrorismo, incluidos videos de violencia. Este es el primer precedente de este tipo en el país y podría establecer un estándar importante para toda la industria de la mensajería.
El caso es el resultado de una investigación de un año, durante la cual el regulador documentó que el contenido relacionado con actividades terroristas permaneció accesible públicamente en Telegram durante largos períodos de tiempo. En caso de que se declare culpable, el mensajero se enfrenta a una multa de hasta 54,6 millones de dólares australianos (alrededor de 38 millones de dólares estadounidenses) por violar los estándares locales de seguridad.
La esencia de las acusaciones de eSafety contra Telegram
En mi opinión, el problema clave aquí no es solo la presencia de contenido prohibido, sino la incapacidad sistémica de la plataforma para responder a las quejas de los usuarios. El regulador afirma que Telegram no eliminó ni siquiera identificó grabaciones conocidas, incluidos los videos de los tiroteos en las mezquitas de Christchurch en 2019 y la masacre en Buffalo en 2022. Estos materiales permanecieron accesibles durante casi tres meses después de recibir las notificaciones.
La comisionada Julie Inman Grant destaca que las reglas de Telegram prohíben la promoción del terrorismo, pero se aplican de manera inconsistente. La plataforma supuestamente no informaba a los usuarios sobre los resultados de la revisión de sus quejas, lo que crea un vacío de responsabilidad. "Afirmamos que este contenido permaneció disponible en la plataforma incluso después de que Telegram fue notificado", declaró.
Posición de Telegram: negación y defensa legal
Telegram, que utilizan mensualmente alrededor de 1,5 millones de australianos y más de mil millones de personas en todo el mundo, rechaza categóricamente las acusaciones. En un comunicado oficial, la empresa insiste en que sus actividades contra el terrorismo están bien documentadas y promete impugnar la demanda en los tribunales.
Este caso intensifica la presión legal sobre el mensajero, que ya ha adquirido un carácter global. Anteriormente, Rusia presentó cargos contra el fundador Pavel Durov por facilitar actividades terroristas, y en agosto de 2024 fue detenido en Francia, tras lo cual fue liberado bajo fianza y en 2025 se mudó a Dubái.
Mi opinión experta: Esta demanda es una señal para toda la industria de las criptomonedas y la tecnología. Si eSafety gana el caso, creará un precedente que obligará a los mensajeros a implementar una moderación más estricta, lo que podría contradecir sus principios de descentralización y privacidad. Los inversores y usuarios deben seguir de cerca la evolución de los acontecimientos: el resultado del caso podría afectar los riesgos operativos no solo de Telegram, sino también de otras plataformas que operan en jurisdicciones con leyes estrictas sobre contenido.