Wintermute llega a Wall Street: obtiene licencia de corredor-distribuidor y un ambicioso plan contra Citadel
La división estadounidense de Wintermute, uno de los principales creadores de mercado del mundo en el ámbito de los activos digitales, ha obtenido oficialmente el estatus de bróker-distribuidor. El registro ante la SEC y la membresía en FINRA abren las puertas de la empresa a los mercados regulados de EE. UU. Esto no es una simple formalidad: es un avance estratégico que permitirá a Wintermute alcanzar un nivel completamente nuevo de trabajo con clientes institucionales.
El punto clave aquí es el acceso a la infraestructura de los fondos cotizados (ETF) sobre activos digitales. Anteriormente, Wintermute, a pesar de su presencia en más de 60 plataformas de negociación, no podía participar en la creación y el reembolso de acciones de gigantes como el iShares Bitcoin Trust de BlackRock, donde el volumen de activos bajo gestión alcanzó los $43,2 mil millones. Ahora esta barrera ha sido eliminada. En la lista de participantes autorizados del fondo ya figuran Jane Street, Citadel Securities, Virtu Americas, Goldman Sachs y JPMorgan, y Wintermute tiene la intención de unirse a este círculo exclusivo.
Plan a cinco años: de los ETF a las acciones tokenizadas
El director ejecutivo de la compañía, Evgeny Gaevoy, ha señalado un objetivo ambicioso: en un plazo de tres a cinco años, competir directamente con monstruos como Jump Trading, Jane Street y Citadel Securities. El plan es por etapas. En la primera fase, el enfoque se centra en los ETF sobre materias primas y activos digitales. Luego, con la aprobación de los reguladores, la entrada al mercado de acciones tokenizadas. El objetivo final es obtener el estatus de creador de mercado designado (DMM) en una gran bolsa de valores.
El camino no será fácil. En la Bolsa de Nueva York (NYSE), solo tres empresas tienen el estatus de DMM: Citadel Securities, Virtu Americas y GTS Securities. Citadel Securities, por ejemplo, atiende más del 62% de todos los listados de la NYSE. Los requisitos de capital para estos actores son de al menos $75 millones. Wintermute tendrá que demostrar su solvencia en un entorno competitivo feroz, donde dominan décadas de experiencia.
Fundamento institucional y riesgos regulatorios
Wintermute tiene una ventaja importante: una base de clientes ya consolidada. Al cierre del primer semestre de 2026, los clientes institucionales representaron el 72% de los volúmenes al contado en el mercado extrabursátil (OTC) de la compañía, frente al 59% del año anterior. Estos clientes ya negocian acciones, materias primas y ETF a través de otras plataformas, y ahora Wintermute podrá ofrecerles una gama más completa de servicios.
Sin embargo, no hay que olvidar los riesgos regulatorios. FINRA, que supervisa la actividad de los brókeres-distribuidores, toma decisiones sobre las solicitudes en un plazo de 180 días, y el número de estas empresas en EE. UU. se reduce constantemente: de 3394 en 2021 a 3184 a finales de 2025. Wintermute entra en un círculo cada vez más reducido, no en un mercado en crecimiento.
Las acciones tokenizadas son, sin duda, el principal trofeo. La SEC ya ha aprobado las reglas para su negociación en Nasdaq, e Intercontinental Exchange, propietaria de la NYSE, ha respaldado un proyecto conjunto con OKX. Wintermute ya envió en septiembre de 2025 una carta al Crypto Task Force de la SEC, presionando para que los brókeres-distribuidores pudieran custodiar directamente valores tokenizados. Ahora esta posición está respaldada por la licencia.
Mi opinión: Obtener la licencia es solo el primer paso. El principal desafío para Wintermute no es tanto la regulación, sino la capacidad de competir con Citadel y Jane Street en su propio terreno, donde deciden los milisegundos y los miles de millones de capital. Sin embargo, si alguien es capaz de desafiar a los gigantes tradicionales, es una empresa que ya ha construido una de las infraestructuras más fiables en el comercio de criptomonedas. La cuestión es si tendrá suficientes recursos y paciencia para un asedio de varios años.