El Departamento del Tesoro de EE. UU. asesta un nuevo golpe a los exchanges de criptomonedas iraníes: Shelbit y Aban Tether bajo sanciones
El viernes, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EE. UU. (OFAC) anunció la imposición de sanciones contra dos exchanges de criptomonedas iraníes — Shelbit y Aban Tether — así como contra el operador de redes Siavash Keyvanpour. Este es otro paso en el marco de la campaña sistemática de Washington para aislar la infraestructura cripto iraní, que este año ya ha sido objeto de múltiples restricciones.
Esquema de transferencias a través de Shelbit y vínculos con el IRGC
Según mi análisis, los flujos financieros identificados indican la participación directa del exchange en el servicio de los intereses del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). Las direcciones vinculadas al IRGC transfirieron más de $1 millón a Shelbit, mientras que más de $2 millones regresaron a las billeteras del Cuerpo. Esta dinámica sugiere que la plataforma se utilizó no solo para el tránsito, sino también para la devolución de fondos, lo que es característico de los esquemas de lavado de dinero.
Keyvanpour, que gestionaba Shelbit desde Georgia, creó empresas ficticias en Polonia y los EAU. Sus billeteras también enviaron más de $2 millones a Nobitex, el mayor exchange iraní, bloqueado por la OFAC ya en junio. Además, Shelbit procesó decenas de millones de dólares para una red de juegos de azar. Anteriormente, los periodistas informaron que el exchange transfirió $676 millones a Binance, lo que subraya la escala de sus operaciones.
Aban Tether y el endurecimiento de la presión
Aban Tether, por su parte, realizó pagos por millones de dólares a través de los servicios previamente bloqueados Nobitex, Wallex, Bitpin y Ramzinex. El Tesoro se remite a la Orden Ejecutiva N.º 13902, dirigida contra el sector financiero de Irán. El Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, declaró: «Con dólares, riales o criptomonedas — el departamento cortará cualquier red financiera en la sombra».
Esta presión es una continuación directa de la directiva NSPM-2 (Memorando Presidencial de Seguridad Nacional 2), orientada a la «máxima presión» sobre Teherán. Los emisores de stablecoins ya han congelado rápidamente en varias ocasiones las billeteras iraníes tras su inclusión en las listas de sanciones, lo que hace que estas medidas sean especialmente efectivas.
Mi opinión experta: estas acciones confirman que las criptomonedas ya no son una «zona gris» para los reguladores. Para los participantes del mercado, esta es una señal — cualquier operación con jurisdicciones sancionadas conlleva riesgos colosales, incluido el bloqueo inmediato de activos en plataformas centralizadas. La infraestructura iraní se sumerge cada vez más en la clandestinidad, pero EE. UU. claramente está decidido a perseguirla incluso a través de terceros países.