El exsecretario del Pentágono: La Ley de Claridad es una cuestión de seguridad nacional de Estados Unidos.

Mark Esper, quien ocupó el cargo de Secretario de Defensa de Estados Unidos, ha hecho una declaración contundente, instando al Senado a aprobar de inmediato la Clarity Act. En su columna de análisis, posiciona este proyecto de ley sobre la estructura del mercado de activos digitales no como una iniciativa financiera ordinaria, sino como un elemento crítico para la seguridad nacional.
Mi análisis muestra que Esper traza un paralelo directo entre el dominio global de Estados Unidos durante las últimas ocho décadas y el control sobre el dólar y la infraestructura de pagos. Son precisamente estas palancas, según su lógica, las que le dan a Washington la capacidad de aplicar sanciones y ejercer supervisión a escala mundial. Advierte que la aparición de nueva infraestructura blockchain y stablecoins denominadas en dólares podría redistribuir radicalmente ese poder.
La tesis clave que destaco es la referencia a China como el principal rival geopolítico. Esper afirma que Pekín desarrolla deliberadamente sistemas de pago estatales, buscando debilitar la dependencia de la supervisión estadounidense y socavar el estatus del dólar. En este contexto, la Clarity Act se convierte no solo en un acto regulatorio, sino en una herramienta para preservar la superioridad estratégica.
El exfuncionario, que ahora forma parte del consejo asesor global de Coinbase, presta especial atención al llamado "vacío regulatorio" en Estados Unidos. Subraya que la incertidumbre no solo frena el desarrollo del mercado, sino que empuja activamente a empresas, capital e influencia intelectual hacia jurisdicciones extranjeras. La aprobación de la Clarity Act, en su opinión, devolvería esa actividad al campo regulado de Estados Unidos, extendiendo a los exchanges, corredores y dealers los requisitos de la Bank Secrecy Act en cuanto a procedimientos AML/KYC.
Por separado, cabe señalar que Esper enfatiza la ampliación de las facultades del Departamento del Tesoro de EE. UU. sobre los activos digitales a través de la Sección 311 de la USA Patriot Act. Considera que esto reforzaría el arsenal de sanciones contra Corea del Norte, los sindicatos criminales y los regímenes sancionados. En última instancia, según él, el liderazgo de Estados Unidos depende directamente de si los desarrolladores y las empresas innovadoras permanecen dentro de la jurisdicción estadounidense.
Recordemos que el 6 de agosto, el Senado pospuso la votación procesal sobre la Clarity Act, trasladando su consideración a mediados de septiembre.
Mi comentario experto: La posición de Esper refleja una creciente conciencia en el establishment estadounidense de que las criptomonedas no son solo un activo especulativo, sino un campo de batalla geopolítico. Sin embargo, en mi opinión, el intento de empaquetar la regulación del mercado en el envoltorio de la seguridad nacional podría enfrentar resistencia en el Senado, donde las cuestiones de libertades civiles y descentralización siguen siendo extremadamente sensibles.