Crypto news

10.08.2026
12:16

El exjefe del Pentágono: La Ley de Claridad es una cuestión de seguridad nacional de Estados Unidos.

USA США

Mark Esper, quien ocupó el cargo de Secretario de Defensa de los Estados Unidos, ha emitido una declaración contundente, instando al Senado a aprobar de inmediato la Clarity Act. En su artículo analítico, subraya que el proyecto de ley sobre la regulación de la estructura del mercado de activos digitales va mucho más allá de la legislación financiera y afecta directamente los intereses de la seguridad nacional.

Mi análisis muestra que Esper vincula esto con los fundamentos del dominio global estadounidense, que durante las últimas ocho décadas se ha construido no solo sobre el poder militar, sino también sobre el control del dólar y la infraestructura de pagos mundial. Son precisamente estas herramientas las que otorgan a Washington palancas sin precedentes para la presión de sanciones y la supervisión financiera.

La tesis clave que destaco en esta declaración es el posible cambio en el equilibrio de poder. La aparición de nuevos sistemas de pago basados en blockchain y stablecoins vinculadas al dólar, según Esper, podría redistribuir radicalmente el poder en la economía mundial. Si Estados Unidos no establece las reglas del juego, otros actores las dictarán.

El factor chino y el vacío regulatorio

Esper señala a China como el principal adversario estratégico. Pekín, según afirma, está desarrollando activamente infraestructuras de pago controladas por el Estado, buscando reducir su vulnerabilidad frente a la supervisión estadounidense y socavar la hegemonía del dólar. En este contexto, la Clarity Act se posiciona no como otra ley de servicios financieros, sino como una medida críticamente importante en el ámbito de la seguridad nacional.

Su crítica al "vacío regulatorio" en Estados Unidos merece especial atención. Esper, quien hoy forma parte del consejo asesor global de Coinbase, sostiene que la incertidumbre legal no solo frena el desarrollo del mercado, sino que empuja activamente a empresas, capital e influencia tecnológica hacia jurisdicciones extranjeras más amigables. Esto, en esencia, constituye una fuga del potencial estratégico del país.

La aprobación de la Clarity Act, en su opinión, devolvería esta actividad al marco legal de Estados Unidos, extendiendo a los exchanges, corredores y distribuidores los requisitos de la Bank Secrecy Act en cuanto a los procedimientos AML/KYC. Además, el proyecto de ley ampliaría las facultades del Tesoro de EE. UU. sobre los activos digitales según la sección 311 de la USA Patriot Act, lo que fortalecería el arsenal de sanciones y permitiría contrarrestar de manera más efectiva a Corea del Norte, los sindicatos criminales y los regímenes sancionados.

Recordemos que el 6 de agosto, el Senado pospuso la votación procesal sobre el proyecto de ley, trasladando su consideración a mediados de septiembre.

Mi comentario: La declaración de Esper es una señal emblemática de que el debate sobre la regulación de las criptomonedas ha pasado definitivamente del plano técnico al geopolítico. Sin embargo, en mi opinión, el intento de vincular la rapidez en la aprobación de la ley con la seguridad nacional podría tener un efecto contrario, provocando decisiones apresuradas y no del todo meditadas en un ámbito tan complejo y en rápida evolución como el de los activos digitales.