Tether en la mira: el presidente de PSB advierte sobre el control total del emisor sobre los USDT de los rusos
El riesgo clave para los tenedores rusos de stablecoins se ha señalado al más alto nivel: la empresa Tether Limited conserva un control absoluto sobre cada USDT emitido, sin importar dónde se encuentre. Esto significa que cualquier ruso que posea estos tokens podría enfrentarse a su bloqueo por decisión del emisor, incluso por una orden directa desde Washington.
El presidente de PSB, Piotr Fradkov, cuyo banco desarrolla activamente su propia infraestructura de pagos, subrayó que la dependencia de emisores extranjeros no es una amenaza hipotética, sino una realidad que ya se ha manifestado en la práctica en varias ocasiones. Según sus palabras, la congelación de fondos no solo se ha producido contra propietarios vinculados a actividades ilícitas, sino también por orden directa de la administración estadounidense. Entre los afectados se encontraban grandes tenedores de Irán y Rusia.
Por qué USDT sigue bajo el control del emisor
El mecanismo de bloqueo no requiere complejidades técnicas. El emisor mantiene el poder sobre cada token, independientemente de si se ha transferido a una billetera no custodiada o fría. Transferir USDT a "autocustodia" no garantiza protección contra la intervención de la empresa: es solo una ilusión de descentralización.
Fradkov recordó que medidas similares ya se han aplicado. En los últimos años, activos significativos de propietarios de Irán y Rusia han sido congelados, y las decisiones no se tomaron solo por la vinculación de los tenedores con actividades ilícitas. Por separado, destacó el papel de las autoridades estadounidenses: Tether bloqueó fondos simplemente por orden de la administración de EE. UU., lo que convierte un instrumento formalmente privado en un activo controlado desde el exterior.
Fradkov explicó esta dependencia por la estructura de las reservas. La empresa emisora de USDT se encuentra entre los mayores tenedores de bonos del Tesoro de EE. UU., por lo que el vínculo con el dólar y el mercado de deuda estadounidense no desaparece.
El banquero instó a no alimentar ilusiones: la tecnología ha cambiado, pero la dependencia persiste. Incluso el instrumento digital moderno, subrayó, sigue siendo totalmente gestionado por el emisor, y la cuestión principal es quién controla la infraestructura de circulación del token.
Qué significan las palabras del banquero para el mercado ruso
La advertencia se produjo en medio de una rápida reducción de la oferta de USDT. La capitalización del mayor stablecoin cayó a un ritmo récord a principios de agosto, y los analistas relacionaron esta salida con la huida de los inversores de activos de riesgo.
Fradkov planteó el tema de los riesgos mientras promovía una alternativa: el stablecoin en rublos A7A5. Según sus datos, el volumen de operaciones del token ha alcanzado casi $140 mil millones desde su lanzamiento, y la plataforma A7 procesa hasta 2000 pagos al día. Los clientes habituales del sistema son 15,000 empresas de diversa escala, desde grandes exportadores hasta pequeñas empresas y particulares. A través de A7, los usuarios privados pagan vacaciones, tratamientos médicos y estudios en el extranjero.
La postura del representante de PSB coincide con la actitud de las autoridades. Los reguladores rusos calificaron este verano a los emisores extranjeros como un eslabón vulnerable precisamente por la posibilidad de que EE. UU. influya en los creadores de monedas y congele los activos de los tenedores. Sin embargo, el Estado no cerró por completo el acceso a los tokens en dólares. A partir del 1 de septiembre de 2026, los inversores cualificados obtendrán la posibilidad legal de comprar USDT y USDC a través de plataformas nacionales con licencia, y las empresas podrán utilizarlos en liquidaciones de comercio exterior.
Mi opinión experta: la advertencia de Fradkov no es solo retórica, sino una señal al mercado sobre un riesgo sistémico. Mientras USDT siga siendo un activo "gestionado", su uso como instrumento de pago para el comercio internacional conlleva costos políticos ocultos. El desarrollo de stablecoins nacionales e infraestructuras como A7 no es una elección tecnológica, sino una cuestión de soberanía en la economía digital.