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10.08.2026
14:24

Los inversores minoristas aumentaron sus inversiones en la Bolsa de Moscú hasta 142,9 mil millones de rublos: apuesta por los bonos y un punto de inflexión en la estructura de las operaciones

En julio de 2026, los inversores privados destinaron la cifra récord de 142.900 millones de rublos al mercado de valores de la Bolsa de Moscú. Esta cifra refleja no solo una entrada de liquidez, sino un claro cambio en las preferencias de los inversores minoristas: los instrumentos de deuda siguen dominando, mientras que el interés por las acciones muestra un crecimiento explosivo, aunque puntual.

Estructura de las inversiones: sesgo conservador

La mayor parte de los fondos —100.900 millones de rublos— se colocó en bonos. Esto confirma una tendencia sostenida: en medio de la volatilidad y la incertidumbre, los inversores privados optan por una rentabilidad predecible. Al mismo tiempo, las inversiones en acciones alcanzaron los 25.100 millones de rublos, lo que multiplica por 1,9 las cifras del mismo período del año anterior. Los fondos de inversión colectiva captaron 16.800 millones de rublos, con un crecimiento interanual del 9,8%.

Esta desproporción no es casualidad. El inversor minorista vota con su dinero por activos defensivos, y esto es una señal de que el apetito por el riesgo sigue siendo moderado. Sin embargo, el salto del doble en acciones indica la aparición de una demanda especulativa que antes estaba reprimida.

Actividad y perfil de los participantes

El número de inversores privados con cuentas de corretaje alcanzó los 42,2 millones de personas, con un aumento mensual de 343.500. El número total de cuentas abiertas superó los 80,8 millones. Más de 3,1 millones de personas realizaron operaciones, de las cuales 353.500 eran inversores cualificados con acceso a instrumentos complejos.

El punto clave es que la participación de las personas físicas en el volumen de negociación de acciones fue del 63,3%, en el mercado de derivados del 50,9% y en bonos de solo el 14,5%. Esto significa que la formación de precios en el mercado de acciones está cada vez más determinada por el sentimiento de los pequeños participantes, y no por los gigantes institucionales. Para un analista, esto es una señal de alerta: el inversor minorista tiende a tomar decisiones emocionales, lo que aumenta la volatilidad.

Cuentas IIS y dinámica regional

El número de cuentas de inversión individuales (IIS) aumentó hasta los 6,4 millones, y su volumen de operaciones mensual fue de 340.400 millones de rublos. En la estructura de estas operaciones, el 59% correspondió a acciones, el 24% a participaciones de fondos y el 17% a bonos. Moscú lidera en número de IIS abiertas (648.100), seguida de la región de Moscú (378.500) y San Petersburgo (318.500). También entraron en el top diez el territorio de Krasnodar, la región de Sverdlovsk, Bashkortostán, Tartaristán y las regiones de Rostov, Cheliábinsk y Samara: la geografía repite el mapa de la actividad empresarial del país.

Paralelamente, la bolsa refuerza la protección de las operaciones: se implementan sistemas de inteligencia artificial para detectar manipulaciones, y también se desarrollan nuevas áreas, incluidos los fixing de valores extranjeros y las prometedoras operaciones con criptomonedas.

Mi opinión: el aumento de las inversiones en acciones en medio del dominio de los bonos es un signo clásico del inicio del apetito por el riesgo, pero es frágil. Mientras el inversor minorista no deje de percibir el mercado de valores como un «casino con dividendos», no se debe esperar un rally sostenido. Vigile la participación de las personas físicas en el volumen de negociación: si supera el 70%, las correcciones serán más profundas y bruscas.