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10.08.2026
18:23

La actividad en la red de bitcoin se ha desplomado a mínimos de 2018: ¿señal de un cambio de tendencia o una falsa esperanza?

Las métricas de red de bitcoin han vuelto a atraer la atención de los analistas: el número de direcciones activas en la blockchain de la primera criptomoneda se ha desplomado a niveles que se observaron por última vez en el fondo del mercado bajista de 2018-2019. Se trata de medias móviles que suavizan las fluctuaciones diarias y ofrecen una imagen más objetiva de la tendencia a largo plazo.

Según mis cálculos, la media móvil exponencial (EMA) de 30 días de direcciones activas cayó a 609,688 el 19 de julio de 2026. Para comparar: en julio de 2018, este indicador se situaba en 570,710. Aún más reveladora es la dinámica de la EMA de 100 días: 621,957 el 27 de julio frente a 605,433 en enero de 2019. Estas cifras indican que la actividad actual en la red es comparable a un período de capitulación profunda, cuando BTC cotizaba cerca de sus mínimos históricos.

Paralelo histórico: qué ocurrió la última vez

Es importante entender que en diciembre de 2018, cuando bitcoin alcanzó su fondo en $3,206, ambas medias móviles se mantenían significativamente por encima de los valores actuales: 625,967 y 632,754, respectivamente. Esto sugiere que los mínimos de actividad no coincidieron en el tiempo con el fondo de precios. Además, la EMA de 30 días alcanzó su mínimo 166 días antes del giro de precios, y la de 100 días, 44 días después. No hubo una sincronía directa entre la caída de la actividad y el cambio de rumbo del precio.

Curiosamente, niveles de actividad similares también se observaron durante el rally alcista de 2016-2017. Esto permite concluir que el valor absoluto del número de direcciones activas por sí solo no es un indicador fiable para determinar el fondo. Puede servir únicamente como referencia para comparar, pero no ofrece una señal de compra.

Situación actual: ¿recuperación o falso quiebre?

El fondo de precios del período actual se situó en $58,535 (30 de junio de 2026). Los mínimos de actividad le siguieron 19 y 27 días después, respectivamente, tras lo cual ambas medias móviles giraron al alza. Para el 8 de agosto, los indicadores subieron a 664,764 y 640,603, lo que permite hablar de una especie de «consolidación conjunta»: el precio se mantiene por encima del mínimo de junio y la actividad, por encima de los valores de julio.

Para confirmar la hipótesis de la formación de un fondo de precios, tres niveles son críticos: mantener la EMA de 30 días por encima de 609,688, la de 100 días por encima de 621,957, y sostener el precio por encima de $58,535. La ruptura de cualquiera de estos mínimos pondría en duda el escenario de reversión. Sin embargo, como muestra la historia, estos niveles por sí solos no garantizan el inicio de una tendencia alcista.

Mi conclusión: la dinámica actual de actividad en la red es más un reflejo del enfriamiento general del mercado que un precursor directo de un giro. Los inversores deberían considerar estos datos como parte de un análisis integral, no como una señal independiente. Un cierre por debajo de $58,535 sería una refutación clara de la hipótesis del fondo, mientras que un crecimiento sostenido de la actividad por encima de los mínimos de julio podría ser el primer ladrillo en los cimientos de un nuevo ciclo alcista. Pero por ahora, el mercado permanece en una zona de incertidumbre, y es más prudente mantener la cautela.