Crypto news

10.08.2026
21:39

La inflación en EE. UU. decidirá el destino del bitcóin: por qué el 12 de agosto es la fecha clave del mes

En la próxima semana, el evento principal para los mercados globales, incluido el sector de criptomonedas, será la publicación del índice de precios al consumidor (IPC) de julio en EE. UU., programada para el 12 de agosto. Estos datos, en esencia, determinarán la trayectoria de la política monetaria de la Reserva Federal en los próximos meses, y de ellos depende si bitcoin puede consolidarse por encima del nivel de $70,000 o si nos espera otra ola de corrección.

El mercado laboral muestra grietas

El desencadenante clave para revisar las expectativas son las recientes estadísticas de empleo. El informe de julio mostró un enfriamiento inesperado: la economía perdió 23,000 puestos de trabajo en lugar del aumento esperado, y la tasa de desempleo cayó al 4.1%. Sin embargo, la señal más preocupante fue la revisión masiva a la baja de los datos de mayo y junio, con un total de 103,000 puestos de trabajo. Esto ya no es un fallo puntual, sino una tendencia sostenida hacia el debilitamiento del mercado laboral, lo que cambia radicalmente el panorama para la Fed.

La probabilidad de una subida de tasas en la reunión de septiembre tras la publicación de estos datos se desplomó del 55% al 41%. El mercado claramente está descontando una pausa, pero el veredicto final se dará precisamente después de la publicación del IPC.

Tres escenarios para bitcoin

El pronóstico de consenso para la inflación de julio es de alrededor del 3.4% interanual, con un indicador subyacente del 2.2%. Con base en estas cifras, identifico tres posibles escenarios para el desarrollo de los acontecimientos.

Escenario por debajo del pronóstico. Si la inflación resulta más débil de lo esperado, los rendimientos de los bonos bajarán. En este caso, el mayor impulso positivo lo recibirán el sector tecnológico y las criptomonedas, que tradicionalmente son más sensibles al endurecimiento de la liquidez.

Escenario dentro de las expectativas (alrededor del 3.4%). Es probable que el mercado reaccione con volatilidad a corto plazo sin cambiar el panorama general. Las probabilidades de una subida en septiembre seguirán equilibradas, y bitcoin, muy probablemente, permanecerá en su rango actual.

Escenario de aceleración al 3.5–3.6% o más. Esto sería un shock "hawkish" (restrictivo). Los rendimientos se dispararán, y tanto las acciones tecnológicas como las criptomonedas estarán bajo presión. En tal caso, bitcoin podría probar el soporte en la zona de $60,000 e incluso niveles más bajos.

El factor petrolero y paralelismos históricos

El factor petrolero merece especial atención. La desaceleración de los precios de la gasolina en junio proporcionó un respiro temporal, pero para julio el factor de los combustibles volvió a ser inestable, lo que añade riesgos al pronóstico de inflación. La correlación histórica aquí es evidente: cuando los datos de inflación salieron por debajo del pronóstico (en febrero, abril, julio), los mercados recibieron apoyo: el Nasdaq subió y bitcoin pasó de $62,000–63,000 a $64,000. Por el contrario, superar las expectativas el 12 de mayo provocó un aumento de los rendimientos y presión sobre las criptomonedas.

En el escenario base, espero que los datos coincidan con los pronósticos, pero que el mercado los interprete negativamente. Para eliminar la amenaza de una subida de tasas, se necesitará una reducción sostenida de la inflación no solo en agosto, sino también en septiembre. Por lo tanto, hasta el miércoles, hay que prepararse para una mayor volatilidad, tanto en los mercados de valores como en los activos digitales.

Mi comentario: El mercado se encuentra actualmente en un estado de extrema incertidumbre, y serán precisamente las estadísticas de inflación el catalizador que marque la dirección hasta finales del verano. Para bitcoin, los niveles de $65,000–66,000 siguen siendo una zona de resistencia crítica: solo una ruptura convincente al alza con datos positivos abrirá el camino hacia nuevos máximos. De lo contrario, no descarto una nueva prueba de $60,000, donde habrá una dura batalla entre compradores y vendedores.