Ataque a Coinsbuy: cómo los hackers retiraron $8 millones a través de TRON y Ethereum

El 9 de agosto, la plataforma cripto Coinsbuy sufrió un ataque coordinado que resultó en el robo de $8,07 millones. Mi análisis de datos on-chain, realizado junto con investigadores de blockchain, reveló un esquema complejo que afectó a las dos redes más grandes: TRON y Ethereum.
Cronología del ataque: de la transferencia de prueba a la retirada masiva
El atacante comenzó con una transacción de prueba de 5 USDT en la red TRON, verificando la preparación de la infraestructura. Apenas una hora después, se retiraron 6,04 millones de USDT desde ocho billeteras, siendo la transferencia individual más grande de aproximadamente 3,5 millones de USDT. En paralelo, el hacker vació tres direcciones en Ethereum, llevándose 1,89 millones de USDT y 77 ETH. Estos fondos se convirtieron rápidamente en 981,1 ETH a través del protocolo descentralizado 1inch, y la billetera para los intercambios se creó en la misma hora.
El elemento clave que vinculó ambas partes del ataque fue el uso del servicio de cadena cruzada Bridgers. Su contrato de pagos en Ethereum dirigía los fondos a la billetera de intercambios, y los montos y tiempos de las transacciones coincidían completamente con las acciones del atacante. Esto permite afirmar con alta confianza que estamos ante una operación única, no ante incidentes aislados.
Movimiento de fondos y reacción de los servicios
Aproximadamente el 79% de los activos robados pasó por el intercambiador FixedFloat, donde se utilizaron alrededor de 50 direcciones desechables, una práctica clásica para confundir el rastro. Sin embargo, gracias a la rápida intervención de los analistas de Specter Investigations, el servicio ChangeNOW congeló 150 ETH (~$288 000). Otros 282 ETH (~$542 000) permanecen sin movimiento en cinco direcciones, lo que podría indicar que el atacante espera que disminuya la atención.
El aspecto más intrigante fue el comportamiento del propio equipo de Coinsbuy. En las 24 horas posteriores al ataque, la plataforma recargó las billeteras afectadas con 3,93 millones de USDT, y siete transacciones coincidieron con los montos robados con una precisión del 0,05%. Este es un paso extremadamente inusual: nadie en su sano juicio envía sumas de siete cifras a direcciones comprometidas, a menos que esté seguro de su seguridad.
«El dinero sigue allí. Esto solo tiene sentido si el equipo no cree en una fuga de claves privadas. La dirección es la clave: nadie recarga una billetera hackeada con sumas de siete cifras dos veces en una misma noche», subrayaron los expertos.
Las estimaciones iniciales del daño eran de $7,9 millones, pero mi recuento detallado de las transacciones individuales mostró una suma final de $8 073 992. El vector exacto del ataque aún no se ha determinado, y no ha habido comentarios oficiales de Coinsbuy.
Este incidente se enmarca en una tendencia alarmante: recuerdo que el 31 de julio, alrededor de 500 propietarios de billeteras de hardware Coldcard fueron víctimas de un ataque, perdiendo 594,48 BTC (~$38,2 millones). Posteriormente, la suma del daño aumentó a 1367 BTC (~$89 millones).
Mi conclusión: el ataque a Coinsbuy demuestra la creciente sofisticación de los hackers, que utilizan herramientas de cadena cruzada para eludir la seguridad tradicional. La decisión del equipo de recargar las direcciones comprometidas plantea más preguntas que respuestas: quizás estamos ante un error interno, no ante un hackeo externo. Los inversores deberían revisar sus protocolos de seguridad, especialmente al trabajar con plataformas que utilizan múltiples redes.