El 12 de agosto es un día que decidirá el destino del bitcóin: qué esperar de los datos de inflación en EE. UU.
Esta semana, el mercado de criptomonedas está en vilo a la espera de una publicación macroeconómica clave. Los datos de inflación de EE. UU. de julio, que se publicarán el 12 de agosto, serán el principal detonante para bitcoin. De este informe depende directamente si la Reserva Federal decidirá subir las tasas de interés en septiembre y si la primera criptomoneda podrá superar el nivel psicológicamente importante de los $70 000.
El mercado laboral se enfría, las tasas en duda
Las estadísticas de empleo más recientes han introducido correcciones significativas en las expectativas de los inversores. En julio, la economía estadounidense perdió 23 000 puestos de trabajo, aunque el mercado pronosticaba un aumento. La tasa de desempleo, por su parte, bajó al 4,1%. Pero la señal clave es la revisión a la baja de los datos de mayo y junio: el ajuste acumulado fue de unos 103 000 puestos de trabajo. Esto ya no es un fallo puntual, sino una tendencia sostenida de enfriamiento del mercado laboral. La probabilidad de una subida de tasas en septiembre tras esta publicación cayó de aproximadamente el 55% al 41%.
El pronóstico de consenso para la inflación de julio es de alrededor del 3,4% interanual, con un indicador subyacente del 2,2%. Sin embargo, existe un riesgo significativo relacionado con el petróleo: la fuerte desaceleración de los precios de la gasolina en junio ha dado paso a un retorno de la volatilidad en julio, lo que podría empujar el indicador al alza.
Tres escenarios para el mercado
Veo tres posibles desarrollos. Si los datos resultan inferiores al pronóstico, los rendimientos de los bonos bajarán, lo que sería un poderoso catalizador para el sector tecnológico y las criptomonedas. Si coinciden con las expectativas, veremos volatilidad a corto plazo sin cambios en el panorama general, y las posibilidades de una subida de tasas seguirán equilibradas. Pero el escenario más peligroso es una aceleración de la inflación al 3,5–3,6% o más. Entonces, el mercado volverá a las expectativas de endurecimiento, los rendimientos subirán y todos los activos de riesgo, incluido bitcoin, quedarán bajo presión.
La correlación histórica aquí es evidente: los datos de inflación débiles en febrero, abril y julio apoyaron a los mercados, mientras que superar los pronósticos el 12 de mayo provocó un aumento de los rendimientos y presión sobre las criptomonedas. Ahora, para eliminar la amenaza de una subida de tasas, se necesita una reducción sostenida de la inflación tanto en agosto como en septiembre.
Petróleo, SpaceX y el equilibrio de poder
El trasfondo geopolítico también añade tensión. Las negociaciones sobre el Estrecho de Ormuz están estancadas, y el petróleo Brent ha vuelto a los $83, mientras que el WTI se consolida por encima de los $75. En este contexto, las acciones de SpaceX mostraron un fuerte rebote tras la publicación de un sólido informe trimestral con ingresos de $7,8 mil millones, aunque el flujo de caja libre sigue siendo negativo debido a los enormes gastos de capital en proyectos de IA.
En cuanto a bitcoin, considero el rebote actual como un rally falso. La acumulación de liquidez en la parte superior, el retorno de la confianza local y la posterior nueva ola de caída hacia los $60 000 y menos: ese es mi escenario base. La zona de los $65 000 parece atractiva para abrir posiciones cortas, pero la señal definitiva la dará precisamente la reacción del mercado a los datos de inflación del miércoles.
Mi conclusión: El 12 de agosto será un punto de bifurcación para bitcoin. Si la inflación sorprende a la baja, podríamos ver un rápido avance hacia los $70 000. Pero ante cualquier sorpresa negativa, la corrección hacia los $60 000 o menos será solo cuestión de tiempo. Los inversores deberían prepararse para una mayor volatilidad y no abrir posiciones grandes hasta la publicación de los datos.