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11.08.2026
06:59

El informe de inflación de EE. UU. decidirá el destino de bitcoin: por qué el 12 de agosto se convertirá en la fecha clave de agosto

Toda la semana en el mercado de criptomonedas girará en torno a una sola cifra: el índice de precios al consumidor (IPC) de julio en Estados Unidos, cuya publicación está programada para el 12 de agosto. Precisamente este informe será el detonante que determinará si bitcoin puede afianzarse por encima de los $70,000 o si veremos otra ola de corrección a la baja. No es solo otra estadística macroeconómica: es el momento de la verdad para la política monetaria de la Reserva Federal y, en consecuencia, para todos los activos de riesgo.

El mercado laboral ha mostrado grietas

El punto de partida de la nerviosismo fue la declaración del presidente de la Fed, Jerome Powell, de que si la inflación se acelera, una subida de tasas en septiembre está prácticamente garantizada. Sin embargo, los datos recientes de empleo han generado confusión en este escenario. En julio, la economía estadounidense perdió 23,000 puestos de trabajo, aunque el mercado esperaba un aumento. El desempleo, por su parte, bajó al 4.1%, pero la señal principal es la revisión masiva de los meses anteriores: mayo y junio en conjunto empeoraron las cifras en aproximadamente 103,000 empleos. No se trata de un fallo puntual, sino de un enfriamiento sostenido.

La reacción del mercado no se hizo esperar: la probabilidad de una subida de tasas en septiembre se desplomó del 55% al 41%. Esto ha creado intriga: ahora todas las miradas están puestas en el IPC. El pronóstico de consenso para la inflación es de alrededor del 3.4% interanual, con un indicador subyacente de aproximadamente el 2.2%. Pero aquí hay un riesgo oculto: el factor petrolero. La fuerte desaceleración de los precios de la gasolina en junio proporcionó una calma temporal, pero para julio el factor combustible volvió a ser inestable, lo que podría distorsionar las cifras finales.

Tres escenarios para bitcoin

Veo tres opciones clave para la evolución tras la publicación del informe:

• Inflación por debajo del pronóstico. Los rendimientos de los bonos caerán, y los más sensibles a esto serán el sector tecnológico y las criptomonedas. Para bitcoin, esto se convertirá en un poderoso catalizador para un impulso por encima de los $70,000.

• Cifra dentro de lo esperado (alrededor del 3.4%). Volatilidad a corto plazo sin cambios en el panorama general. Las probabilidades de una subida en septiembre seguirán equilibradas, y bitcoin continuará consolidándose.

• Aceleración al 3.5–3.6% o más. El mercado volverá a las expectativas de endurecimiento, los rendimientos subirán, y tanto los gigantes tecnológicos como las criptomonedas estarán bajo presión. En este caso, bitcoin corre el riesgo de probar la zona de $60,000 o menos.

La peor combinación para el regulador es un mercado laboral débil junto con una inflación alta. Subir las tasas en tal situación es peligroso para la economía, pero ignorar el aumento de precios es imposible. Históricamente, la relación es clara: en febrero, abril y julio, los datos salieron por debajo del pronóstico y respaldaron a los mercados, mientras que el 12 de mayo la inflación superó las expectativas, lo que llevó a un aumento de los rendimientos y presión sobre los criptoactivos.

Mi visión sobre el equilibrio de fuerzas

El escenario base es que los datos coincidan con las expectativas, pero el mercado los leerá negativamente, ya que para eliminar la amenaza de una subida de tasas se necesita una reducción sostenida de la inflación tanto en agosto como en septiembre. Además, considero el rebote actual de bitcoin como un rally falso: acumulación de liquidez en la parte superior, retorno de la confianza local, y luego una nueva ola de caída hacia los $60,000 bajo una fuerte presión. La zona de $65,000 parece atractiva para abrir posiciones cortas, pero solo si se confirma la detención del impulso y la formación de una resistencia.

En general, hasta la publicación de los datos el miércoles, espero una mayor volatilidad tanto en acciones como en criptomonedas, siendo más pronunciada en el mercado bursátil. El 12 de agosto no es solo una fecha en el calendario, sino un punto de inflexión que determinará la tendencia de las próximas semanas.