Crypto news

11.08.2026
11:54

La infraestructura Keel está cerrando por completo la minería en EE. UU.: apuesta por centros de datos de IA.

El sector minero estadounidense continúa una transformación radical. La empresa Keel Infrastructure, conocida anteriormente como Bitfarms, ha retirado oficialmente de operación todas sus capacidades mineras en territorio de EE. UU. Se trata de un giro estratégico: los sitios se preparan para ser reconvertidos en centros de datos de alta tecnología, orientados a las necesidades de la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento (HPC). Esto se confirma en el informe trimestral de la empresa.

Paralelamente a la detención de la minería, Keel continúa deshaciéndose agresivamente de sus reservas de bitcóin. Entre el 1 de abril y el 7 de agosto se vendieron 1085 BTC por un valor aproximado de $75 millones. En el balance de la empresa quedan 1861 BTC. Este paso parece lógico en el contexto del abandono total de la minería como negocio principal.

Los resultados financieros del trimestre demuestran la profundidad de la transformación. Los ingresos cayeron a la mitad, hasta $30,4 millones, lo que se explica por la reducción del precio promedio de la primera criptomoneda y la detención de la minería en la instalación de Moses Lake, en Washington, ya en abril. La pérdida operativa alcanzó los $141 millones, y la pérdida neta, los $65 millones. El aumento de los gastos administrativos, de $19 millones a $31 millones, está relacionado con la contratación de especialistas para gestionar los proyectos de IA. Al mismo tiempo, la liquidez total sigue siendo alta: $819 millones, incluidos $698 millones en fondos libres.

El director ejecutivo, Ben Gagnon, articula claramente la estrategia: «La capacidad energética es la principal limitación. Todo lo demás es derivado de ella». La empresa apuesta por el acceso a la electricidad, aunque aún no se ha presentado ningún contrato de arrendamiento firmado en el informe. No obstante, Keel ya dispone de capacidades no contratadas para 2027 en la zona del operador PJM, el más grande de EE. UU.

En este contexto, las acciones de Keel en el Nasdaq se desplomaron más de un 12% en una sola sesión de negociación, lo que refleja el escepticismo de los inversores sobre los plazos y la rentabilidad de la transición hacia la IA.

Bitdeer: la minería crece, pero la IA es la prioridad

A diferencia de Keel, la empresa Bitdeer continúa aumentando su producción minera, mientras desarrolla simultáneamente su línea de IA. En el segundo trimestre, la empresa extrajo 2694 BTC, casi cinco veces más que el año anterior. La tasa de hash promedio alcanzó los 69,5 EH/s. Los ingresos crecieron un 47%, hasta $228,8 millones, y la minería aportó $168,4 millones.

Sin embargo, aquí tampoco faltaron pérdidas: la pérdida neta se amplió hasta $92,3 millones. La empresa está trasladando activamente su cartera energética hacia tareas de IA. Se firmó un acuerdo de 16 años para el centro de datos de Tydal, en Noruega, con ingresos potenciales de $4,7 mil millones. En EE. UU., se planea reconvertir el sitio de Rockdale (563 MW) para colocation y AI Cloud. La cartera energética total se estima en casi 3 GW, aunque las acciones de Bitdeer también cayeron un 20% en la última sesión.

Mi comentario: Estamos observando el dilema clásico de la época. Los mineros, que poseen recursos energéticos únicos, intentan monetizarlos a través de la IA, pero el mercado aún no cree en una rápida rentabilidad. La caída de las acciones de ambas empresas es una señal de que los inversores necesitan contratos concretos, no promesas. La transición de la minería a la IA no es solo un cambio de nombre, sino una maratón operativa y financiera extremadamente compleja que no todos podrán soportar.