Crypto news

11.08.2026
18:07

Corea del Norte se ha integrado en las redes criminales globales: una nueva era de lavado de criptomonedas robadas

северокорейские хакеры North Korean hackers

El análisis de las últimas tendencias en el ámbito de la ciberdelincuencia muestra que los operadores norcoreanos han cambiado radicalmente su enfoque hacia la legalización de activos digitales robados. En lugar de utilizar infraestructura aislada, ahora se integran activamente en ecosistemas financieros criminales ya existentes, lo que complica significativamente el rastreo y bloqueo de fondos.

Mis investigaciones, basadas en datos del período de enero de 2024 a septiembre de 2025, indican que Corea del Norte ha robado al menos $2.8 mil millones en activos virtuales. Estos fondos alimentan directamente el programa de armamento, y el problema clave para los analistas es que la etapa de conversión a dinero fiduciario está mucho menos estudiada que el lavado on-chain.

Esquema de movimiento de fondos

La ruta típica incluye servicios OTC, traders P2P, casas de cambio ilegales, mezcladores y puentes cross-chain. Especialmente preocupante es el hecho de que en el proceso participan plataformas vinculadas a estafas criptográficas. Por ejemplo, tras el hackeo de Bybit por $1.5 mil millones en febrero de 2025, una red de traders OTC y P2P, en su mayoría ciudadanos chinos, movió activos las 24 horas, asegurando la conversión completa a efectivo para septiembre de 2025.

Rol de los marketplaces de garantía

Un elemento crítico han sido los marketplaces de garantía clandestinos, que operan principalmente a través de Telegram en chino. Estas plataformas ofrecen una gama completa de servicios: desde herramientas técnicas hasta intermediación en transacciones ilegales. Se han registrado casos en los que los fondos tras el ataque a WazirX se consolidaron en TRON y se dirigieron a direcciones vinculadas con Xinbi Guarantee y Huione Guarantee, donde se intercambiaron por efectivo.

Métodos de fragmentación

Los operadores norcoreanos aplican la táctica de dividir grandes sumas en operaciones pequeñas. Por ejemplo, las stablecoins se venden a través de marketplaces P2P en lotes de aproximadamente $7,000, lo que permite evitar el monitoreo AML. En otros casos, las transacciones se dividen hasta $30,000 para que una posible congelación afecte solo una parte insignificante de los fondos. Los puntos finales suelen ser plataformas P2P en el sur de Asia y exchanges no regulados en América Latina.

La conclusión principal que extraigo de estos datos: el secreto del modelo norcoreano no reside en la existencia de un canal "secreto" único, sino en la capacidad de parasitar la infraestructura criminal ajena. Esto crea un problema fundamental para toda la industria: una vez que los fondos entran en una amplia red de intermediarios, su vínculo con el ataque original se vuelve casi indistinguible. Los exchanges y reguladores tendrán que desarrollar métodos de monitoreo fundamentalmente nuevos, ya que los enfoques tradicionales para bloquear activos en las etapas finales pierden efectividad.