Crypto news

11.08.2026
18:13

Una estadounidense se encontró en el centro de un robo de $5 millones en criptomonedas: cómo actuaba el grupo

En el mundo de los crímenes con criptomonedas surgen esquemas cada vez más sofisticados, y el último incidente es una clara prueba de ello. Mi análisis de la cadena de eventos, publicado en el marco de una investigación independiente, señala a la ciudadana estadounidense Tiffany Milanovich como figura clave en el robo de al menos $5 millones a propietarios de activos digitales. No se trata de un hackeo de código o un exploit, sino de ingeniería social clásica, llevada a la perfección.

La mecánica del crimen

Milanovich, según mis datos, desempeñaba el rol de "operadora de llamadas". Llamaba a las víctimas, haciéndose pasar por personal de soporte técnico de servicios cripto, y las convencía de transferir el control de sus fondos. Tras vaciar las cuentas, grababa videos burlándose de los afectados. El esquema estaba afinado: el grupo, que incluía cómplices bajo los seudónimos "bled" y "harm", creaba sitios de phishing que imitaban plataformas reales, y Milanovich aseguraba el "factor humano".

Uno de los ataques en junio de 2026 resultó en la pérdida de $1,2 millones en bitcoins y Ethereum desde una billetera de hardware Trezor. Los atacantes utilizaron una carta falsa de BitcoinIRA, firmada con el nombre de Patricia Massi, para ganarse la confianza. Es notable que una parte significativa de los fondos robados aún no ha sido tocada: los activos permanecen en billeteras on-chain, lo que sugiere una posible inexperiencia de los ejecutores o la espera del momento para el lavado de dinero.

En octubre de 2025, otra víctima perdió $500,000 en bitcoins de su cuenta en Coinbase. Milanovich, al parecer, se quejaba de su "pequeña parte" e incluso publicaba capturas de pantalla de los retiros, lo que indica su participación activa en la distribución de ganancias.

Rastros y tendencias

Mis observaciones muestran que Milanovich no ocultaba sus gastos: compras de lujo y apuestas en casinos con el dinero de las víctimas aparecían en sus redes sociales. Además, está vinculada a John "Lick" Dagita, quien previamente fue sospechoso de robar criptomonedas incautadas por las autoridades de EE. UU. Dagita fue detenido en San Martín en marzo.

Este caso es solo la punta del iceberg. El FBI registró más de 80,000 quejas por suplantación de identidad de personal de soporte técnico en 2025, y las pérdidas superaron los $2,9 mil millones. Según datos de Chainalysis, el número de estos esquemas en el sector cripto aumentó casi un 1400% en un año. Es evidente que la industria enfrenta una nueva ola de amenazas, donde el principal vector de ataque no es la tecnología, sino la confianza de los usuarios.

Mi veredicto: mientras los inversores dependan de billeteras "calientes" y no verifiquen la legitimidad de las llamadas, estos grupos seguirán prosperando. La seguridad del hardware es solo la mitad del asunto; la otra mitad es tener la cabeza fría y una verificación total de cualquier contacto.