Crypto news

11.08.2026
20:30

Una ciudadana estadounidense resultó ser un eslabón clave en el robo de $5 millones en criptomonedas.

El trabajo analítico del especialista en cadena de bloques ZachXBT ha destapado una nueva faceta del fraude cripto organizado. La ciudadana estadounidense Tiffany Milanovich ha sido identificada como participante directa en el esquema delictivo, en el que las víctimas perdieron al menos 5 millones de dólares. Su papel se reducía al de «operadora de llamadas»: contactaba telefónicamente a las víctimas, haciéndose pasar por personal de soporte de servicios cripto, y las convencía de ceder el control de sus activos.

Durante las acciones fraudulentas, Milanovich no solo vaciaba cuentas, sino que también grababa videos burlándose de sus víctimas, demostrando una actitud cínica hacia los bienes ajenos. Según los materiales de la investigación, actuaba dentro de un grupo organizado, y su cobertura era la simulación del trabajo de soporte técnico real de monederos de hardware y exchanges centralizados.

Mecánica del esquema delictivo

La infraestructura para los sitios web falsos y las llamadas la proporcionaban los cómplices de Milanovich, conocidos bajo los seudónimos «bled» y «harm». En junio de 2026, una de las víctimas perdió 1,2 millones de dólares en bitcoins y Ethereum almacenados en un monedero de hardware Trezor. El ataque comenzó con un correo falso firmado por BitcoinIRA, bajo el nombre de un tal Patricio Massi. Es notable que una parte significativa de los fondos robados aún no ha sido retirada y permanece en la cadena de bloques, lo que da esperanzas de su recuperación.

Otro episodio data de octubre de 2025, cuando una víctima perdió 500 000 dólares en bitcoins después de que el grupo obtuviera acceso a su cuenta en Coinbase. Milanovich, al parecer, no se conformó con su parte e incluso publicó capturas de pantalla de los retiros, quejándose del «botín pequeño».

Rastros de lujo y juego

Según la investigación, Milanovich mostraba abiertamente en redes sociales en qué gastaba lo robado: artículos de marcas de lujo y apuestas en casinos. Además, parte de los videos «presumidos» fueron editados para que las cantidades robadas parecieran aún más impresionantes de lo que eran en realidad. Esto indica un perfil psicológico de la delincuente, para quien no solo importa el lucro, sino también el reconocimiento público.

La investigación también vincula a Milanovich con John «Lick» Dagita, quien previamente fue acusado de robar criptomonedas incautadas por las autoridades estadounidenses. En marzo, Dagita fue detenido en San Martín, lo que confirma la existencia de una red extensa de delincuentes.

Estos eventos ilustran una tendencia alarmante: el FBI registró más de 80 000 quejas por suplantación de identidad de personal de soporte técnico en 2025, y las pérdidas superaron los 2 900 millones de dólares. Según estimaciones de Chainalysis, el número de estos esquemas en el sector cripto ha crecido casi un 1400% en el último año. Es evidente que la industria no solo necesita un refuerzo de la protección técnica, sino también educación de los usuarios: mientras la confianza en la «voz al teléfono» siga siendo un punto vulnerable, historias como estas se repetirán.

Mi conclusión: este caso es un claro ejemplo de cómo la ingeniería social sigue siendo el vector de ataque más peligroso, a pesar de todas las innovaciones tecnológicas. Los inversores deberían recordar una regla simple: ningún servicio de soporte legítimo le pedirá que transfiera fondos o revele su frase semilla. La vigilancia es la única caja fuerte realmente confiable.